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View Full Version : Anti Catholicism


Anonymous
07-20-2003, 02:21 PM
Some people are calling the Catholic Church a "sect". Just few days ago in Chile a statue of the blessed Virgin Mary was destroyed and burned. The people that did it said "catholics" are idol worshippers. Others atact Catholic religious societies. Religious liberty is in peril. Who knows what is to happen in the future. And by the way the people who led this type of campaings have a lot of money.

BETRUTHFUL
08-15-2003, 01:51 PM
ADL ATTACK ON “THE PASSION” IS UNFAIR


A representative from the Anti-Defamation League (ADL), Rabbi Eugene Korn, attended a private screening of the Mel Gibson movie, “The Passion,” on August 8 in Houston. On August 11, Abraham Foxman, ADL national director, issued a news release on the film. He said the movie “will fuel hatred, bigotry and anti- Semitism.” Foxman also charged, “The film unambiguously portrays Jewish authorities and the Jewish mob as the ones responsible for the decision to crucify Jesus.” He is asking Gibson to modify the movie so that it will be “historically accurate, theologically sound and free of anti-Semitic messages.”


Catholic League president William Donohue responded as follows:


“Mel Gibson would be wise to ignore the ADL’s politicized attack on ‘The Passion.’ Scores of Catholics, Protestants, Jews and Orthodox Christians have seen the film and have had nothing but praise for it. Jack Valenti, president of the Motion Picture Association of America, said it best when he said, ‘I don’t see what the controversy is all about. This is a compelling piece of art.’


“The controversy began in April when it was reported that the ADL and the Secretariat of Ecumenical and Interreligious Affairs of the United States Conference of Catholic Bishops (USCCB) assembled Catholic and Jewish scholars to address the movie. Working with an unauthorized script, the scholars—none of whom had seen the film—denounced it.


“On June 11, the USCCB issued a statement that embarrassed the Catholic scholars: ‘Neither the Bishops’ Committee for Ecumenical and Interreligious Affairs, nor any other committee of the United States Conference of Catholic Bishops, established this group, or authorized, reviewed or approved the report written by its members.’ Subsequently, Mark Chopko, general counsel for the USCCB, issued an apology. The ADL has yet to apologize.


“The movie is not anti-Semitic and does not need to be changed. Revisionist history is dishonest history and must be resisted.”


Catholic League for Religious and Civil Rights

Revelador2
12-08-2003, 06:25 PM
¿Por qué hay que rechazar a la Iglesia Católica
completa y absolutamente?
Por José Maúrtua

1)La base organizativa del Cristianismo fue un hábil
griego, casi negociante llamado Saulo de Tarso. Asi,
Jesús no fundo el Cristianismo, partamos de que se
asume como centro una trafa.historica.

La Iglesia Católica es una invención del hábil griego
llamado Saulo de Tarso. El es el fundador del
cristianismo. Esto debe quedar muy claro desde un
comienzo. Había gente que esperaba un Mesías entre los
hebreos, es decir, un hombre que iba a traer "paz al
Mundo" hebreo. Estaba de moda considerar esto y
sabemos de buena fuente que un tiempo muchos hebreos
se dieron por pensar que eran Mesias.

2) La religion cristiana se basa en una contradicción
infundada.

El cuento innmenso es increíble de que hay un hombre
Dios lo hemos denunciado como una imposibilidad lógica
absoluto. Si se quiere : Dios lo absoluto, todo
poderoso, todo sabio, todo bueno e infinito, sin
comienzo ni fin y todas las caracterizaciones mas
elevadas seria dios. Ahora si hay un hombre que nace,
crece y muere eso es finito, terreno , limitado,
contingente en suma.
Todo ello quiere decir que no puede haber ningún
hombre Dios; esto es un adefesio, una sandez sin
ningún sentido. Creer en esto es estar empecinado en
creer lo lógicamente Imposible.
El Cristianismo como no puede explicar lo imposible
llama a este adefesio: Misterio.

3)La religion Cristiana es la mas antropormofizante de
todas las religiones; es decir asume que un hombre es
Dios, y por ello es la menos logica y mas fetichista
de las imágenes.

Los hebreos no creen en un dios hombre.
Los musulmanes no creen en un dios hombre.
Los chinos no creen en un dios hombre, los budistas en
un estado existencial de "budidad" no en un Dios Buda
hombre
Por lo tanto, de todas las religiones , la cristiana
es la mas supersticiosos e ilógica de todas cuantas
religiones hayan existido.

4) De Cómo se expandió el mito del dios hombre y se
volvió "Católica" una secta de
ignorantes.convirtiendose después en Iglesia católica

Con el transcurrir del tiempo, el mito adefesiero del
dios hombre fue difundido por todo el medio oriente.
Saulo de Tarso fue un tipo muy habil para contar
cuentos a la gente. Escribía epístolas para convencer
a la gente de lo inconvencible de que un hombre era
dios. El mito fue creciendo y
Tanto fue que el Imperio Romano de Occidente ya en
decadencia se asumió "cristiano" debido al Emperador
Constantino.De esta forma y con el aval imperial en
decadencia van creciendo y haciéndose mas poderosos.
Con el concurso de los reyes, el papa que tenia
territorios en Vaticano y peleaba como sus demas
coetaneos en guerras, tenia sus ejércitos, y pudo
convencer a los reyes de que el era el representante
de Cristo en la Tierra. Todos estos acabaron por
creerle y su poder aumento.

5)El poder papal es el poder de la Iglesia católica y
va de arriba hacia bajo , lo demás es puro bla, bla,
bla!

La forma de gobierno de este papado siempre ha sido es
y será autoritaria porque es vertical. No es posible
pensar una democracia en la Iglesia católica. Las
ordenes caen desde arriba desde el Papa, los obispos,
arzobispos, etc. Es vertical y por eso sostenemos que
el Sr Luis Durand falta a la verdad cuando para el
caso peruano afirma que la voz de Cipriani es solo la
"voz de Lima", Esto es históricamente desmentible.
Es mas, la figura del Papa es la del "representante de
Cristo en la tierra", los Obispos sus inmediatos
inferiores. Por supuesto que ni siquiera había la
posibilidad de poner en duda esto porque sino le
mandaban a uno la inquisición/o al cadalso. Ahora cabe
la discrepancia.
Este poder de la Iglesia católica ha sido y es
completamente material y concreto, no se trata de
ningún poder espiritual, ayudaron a Carlo Magno en su
lucha contra los turcos y a unificar los reinos de
Francia. Pero sobretodo procuraron impuestos del
esquema feudal dado que ellos tenían territorios que
le pertenecían a la Iglesia y de allí, los sacerdotes
vivían del trabajo ajeno.

6) En América del Sur , la Iglesia Católica acometió
delitos de lesa humanidad, dado que mediante la
llamada "extirpación de idolatrías" quemo información,
sometió y asesinó a personas ayudando a establecer la
"república de indios" para los habitantes de estas
tierras. Junto con el Virrey Toledo, y sus repartos se
quemaron en quipus valiosisima, información sobre
nuestra historia, se soploneó cualquier intento de
rebelión hacia los invasores españoles. De todo ello
, nada se ha investigado para resarcir el daño. Y de
esto no ha habido ninguna Comisión de la Verdad. Y si
ello fueran nombrados ya se habrían absuelto de
cualquier delito.

7)La Iglesia ha sido y es enemiga de la Ciencia y de
cualquier progreso que se oponga al Medioevo, epoca
que les encanta debido a los beneficios que tuvieron
en ella.

La Iglesia católica ha ejercido la Tortura sistemática
mediante el "Tribunal del Santo Oficio de la
Inquisición". Y ahora investigan violaciones de
derechos Humanos...Ellos???
Los inventores de la pólvora!!!!
Humillaron en vida a Galileo Galilei; o sea lo mataron
y acosaron, en vida para que no dijera sus teorías
verdaderas acerca el movimiento de los planetas de la
Tierra y el sol, que se oponían a las sostenidas por
el Papa y a las de Ptolomeo . Por poco no lo queman;
lo hicieron humillarse en vida.
Quemaron si a Giordanno Brunno por brujo, y otros
cargos absurdamente fanáticos
Creó también la Inquisición en su versión española y
latinoamericana para castigar cualquier avance
científico como demoniaco, etc

8)No han aportado absolutamente nada al mundo salvo
crímenes e intolerancia.

Por todo ello es importante rechazarlos a todos ellos
por una larga cadena de atrocidades históricas
acometidas por ellos -Pensamos que deben hacer sus
maletas y separarse del Estado y mas les
agradeceríamos aun ,que se fueran del pais . La
Iglesia Católica no ha aportado nada bueno ni al
Estado ni al desarrollo de los peruanos .Lo único, es
una larga cadena de violaciones a los derechos humanos
intolerancia, prepotencia e insensatez. Por todo ello,
pensamos que su doctrina, su infiltracion en el
Estado, su "colaboracion" en Comisiones de Paz y
Verdad obscurece mas que aclara- Consideramos que debe
haber un ESTADO LAICO YA!!!!!!!!.

ExCatholic
12-14-2003, 08:13 PM
Inquisition

The Inquisition was a permanent institution in the Catholic Church charged with the eradication of heresies. Unlike many other religions (e.g., Buddhism, Judaism), the Catholic Church has a hierarchical structure with a central bureaucracy. In the early years of the church, there were several competing sects that called themselves Christian. But after the Emperor Constantine I (280?-337 CE) made Christianity the state religion of the Roman Empire and the local administrative structures were pulled together into one hierarchy centered in Rome, doctrinal arguments were settled by Church Councils, beginning with the Council of Nicea in 325 (which formulated the Nicean Creed). Those whose beliefs or practices deviated sufficiently from the orthodoxy of the councils now became the objects of efforts to bring them into the fold. Resistance often led to persecution.

Heresies (from L. haeresis, sect, school of belief) were a problem for the Church from the beginning. In the early centuries there were the Arians and Manicheans; in the Middle Ages there were the Cathari and Waldenses; and in the Renaissance there were the Hussites, Lutherans, Calvinists, and Rosicrucians. Efforts to suppress heresies were initially ad hoc. But in the Middle Ages a permanent structure came into being to deal with the problem. Beginning in the 12th century, Church Councils required secular rulers to prosecute heretics. In 1231, Pope Gregory IX published a decree which called for life imprisonment with salutary penance for the heretic who had confessed and repented and capital punishment for those who persisted. The secular authorities were to carry out the execution. Pope Gregory relieved the bishops and archbishops of this obligation, and made it the duty of the Dominican Order*, though many inquisitors were members of other orders or of the secular clergy. By the end of the decade the Inquisition had become a general institution in all lands under the purview of the Pope. By the end of the 13th centuries the Inquisition in each region had a bureaucracy to help in its function.

The judge, or inquisitor, could bring suit against anyone. The accused had to testify against himself/herself and not have the right to face and question his/her accuser. It was acceptable to take testimony from criminals, persons of bad reputation, excommunicated people, and heretics. The accused did not have right to counsel, and blood relationship did not exempt one from the duty to testify against the accused. Sentences could not be appealed Sometimes inquisitors interrogated entire populations in their jurisdiction. The inquisitor questioned the accused in the presence of at least two witnesses. The accused was given a summary of the charges and had to take an oath to tell the truth. Various means were used to get the cooperation of the accused. Although there was no tradition of torture in Christian canon law, this method came into use by the middle of the 13th century. The findings of the Inquisition were read before a large audience; the penitents abjured on their knees with one hand on a bible held by the inquisitor. Penalties went from visits to churches, pilgrimages, and wearing the cross of infamy to imprisonment (usually for life but the sentences were often commuted) and (if the accused would not abjure) death. Death was by burning at the stake, and it was carried out by the secular authorities. In some serious cases when the accused had died before proceedings could be instituted, his or her remains could be exhumed and burned. Death or life imprisonment was always accompanied by the confiscation of all the accused's property.

Abuses by local Inquisitions early on led to reform and regulation by Rome, and in the 14th century intervention by secular authorities became common. At the end of the 15th century, under Ferdinand and Isabel, the Spanish inquisition became independent of Rome. In its dealings with converted Moslems and Jews and also illuminists, the Spanish Inquisition with its notorious autos-da-fé represents a dark chapter in the history of the Inquisition. In northern Europe the Inquisition was considerably more benign: in England it was never instituted, and in the Scandinavian countries it had hardly any impact.

Pope Paul III established, in 1542, a permanent congregation staffed with cardinals and other officials, whose task it was to maintain and defend the integrity of the faith and to examine and proscribe errors and false doctrines. This body, the Congregation of the Holy Office, now called the Congregation for the Doctrine of the Faith, part of the Roman Curia, became the supervisory body of local Inquisitions. The Pope himself holds the title of prefect but never exercises this office. Instead, he appoints one of the cardinals* to preside over the meetings. There are usually ten other cardinals on the Congregation, as well as a prelate and two assistants all chosen from the Dominican order. The Holy Office also has an international group of consultants, experienced scholars of theology and canon law, who advise it on specific questions. In 1616 these consultants gave their assessment of the propositions that the Sun is immobile and at the center of the universe and that the Earth moves around it, judging both to be "foolish and absurd in philosophy," and the first to be "formally heretical" and the second "at least erroneous in faith" in theology. This assessment led to Copernicus's De Revolutionibus Orbium Coelestium to be placed on the Index of Forbidden Books, until revised and Galileo to be admonished about his Copernicanism. It was this same body in 1633 that tried Galileo.


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Sources
Because of the nature of this subject, care must be taken in choosing readings. Until recently, Protestant literature on the Inquisition tended to be hostile to the Catholic Church, while Catholic literature tended to be apologetic and justificatory. A balanced introduction to the early period is Bernard Hamilton, The Medieval Inquisition (New York: Holmes & Meier, 1981). For a frank Catholic discussion of the Inquisition and its problems, see John A. O'Brien, The Inquisition (New York: Macmillan; London: Collier Macmillan, 1973). For a more historiographical approach, see Edward Peters, Inquisition (New York: Free Press; London: Collier Macmillan, 1988). For the Inquisition and its procedures in Italy during Galileo's time, see John Tedeschi, The Prosecution of Heresy: Collected Studies on the Inquisition in Early Modern Italy (Binghamton, NY: Center for Medieval and Early Renaissance Studies, 1991).


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Glossary terms
Dominican Order -- The popular name for the Order of Friars Preachers. The order was founded by Domingo de Guzman (known as Dominic) between 1215 and 1221. Like the Franciscans, the Dominicans were mendicant friars.
cardinal -- High ecclesiastic appointed by the pope to the College of Cardinals and ranking above every other ecclesiastic but the pope.

Click here to go to the full Glossary.


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galileo@rice.edu

Copyright ©1995 Albert Van Helden

Anonymous
12-15-2003, 08:19 PM
Purificar la memoria*

EL SANTO padre pronunció ayer, vestido de morado como corresponde a la contrición, y rodeado de siete cardenales, una oración en la que solicitaba el perdón por todos los errores, omisiones e injusticias que la Iglesia ha cometido o dejado cometer en 2.000 años de historia. Era un mensaje milenarista, con el que el Papa hacía saldo de una ejecutoria difícil, dura y discutible, pero básicamente de éxito, a la vez que saludaba con el optimismo que le caracteriza el tercer milenio, en nombre del credo de una quinta parte de la humanidad.

Si pensamos que los grandes organismos internacionales, como el FMI, el Banco Mundial o las propias potencias, no tienen costumbre de pedir perdón, digamos ya que Wojtyla ha demostrado tanta generosidad como realismo al enmarcar en el arrepentimiento lo que sin duda entiende como un paso adelante en la historia de la Iglesia. Pero hay elementos en esa muestra de humildad que merecen una especial atención.

Juan Pablo II ha procedido, con el carácter teatral que corresponde a la mejor liturgia, a un ejercicio de purificación de la memoria, como lo ha calificado el Vaticano, que se dirige mucho más a Dios que a los hombres; así, el acto ha tenido un carácter de confesión casi sacramental, sobre todo ante el Altísimo.

Aunque el Pontífice apenas ha entrado en detalles, sus acólitos cardenalicios han sido mucho más explícitos en la demanda de perdón: la Inquisición, el trato a musulmanes y judíos, la intolerancia religiosa, la discriminación de la mujer, figuran en particular en la lista de organismos o inobservancias de los que la Iglesia no tiene ningún motivo para sentirse orgullosa.

Todo ello plantea cuestiones que para la fe pueden ser virtualmente de orden público. ¿Cómo es posible, se preguntarán muchos, que reconozca sus errores una organización de origen divino, que, a mayor abundamiento, proclamó el siglo pasado la infalibilidad papal? Y, sin embargo, no hay contradicción alguna, porque Wojtyla no ha pedido perdón por la existencia de la Inquisición, o de las políticas represoras que haya podido adoptar o aprobar la Iglesia, sino por sus excesos. Perdónese sólo la demasía, que no la idea.

De igual forma, ante determinadas muestras de arrepentimiento cabe pensar que no basta con las palabras. La Iglesia combate hoy denodadamente el uso de anticonceptivos, sin distinción de circunstancias, cuando en África el sida es ya el quinto jinete del apocalipsis; algunas de las mujeres a las que pide perdón -y los hombres- pueden pensar que el segundo sexo sigue sin acceder al sacerdocio, y que las redobladas exhortaciones a la pureza suenan directamente a eco de las catacumbas; y hay voces también que, ante la esperada alusión al holocausto, sugieren que la mejor contrición sería la apertura de los archivos vaticanos para que supiéramos, documento en mano, cuánto antinazismo y cuánto colaboracionismo hubo en aquellos años del vicario de Cristo Pío XII.

Juan Pablo II quiere una Iglesia combatiente para que el tercer milenio no se le escape. Es lícito y hasta provechoso, en partes del Tercer Mundo, que así sea. Sobre todo si esa plegaria al Señor no es una ley de punto final, sino la de un nuevo comienzo.

Editorial del diario El País de13 de marzo de 2000

Anonymous
12-18-2003, 10:03 PM
Capítulo 4
LA RAMERA DEL APOCALIPSIS
¿Cree usted que el monstruo del que estamos hablando es simplemente una iglesia rebelde o apóstata, como dicen muchos líderes cristianos, o cree que es la ramera del Apocalipsis? Veamos las Escrituras para comprobarlo. Apocalipsis 17:1 dice: "Te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas". En la Biblia, la referencia a muchas aguas significa multitud de personas. Hoy el Vaticano se jacta de tener más de mil millones de seguidores.

El pasaje luego dice: "Con la cual han fornicado los reyes de la tierra" (v. 2). Si hacemos un repaso de la historia, nos damos cuenta de que casi todos los reyes tuvieron lazos políticos, económicos o religiosos con el Vaticano, comenzando desde Constantino el Grande, quien fue realmente el primer papa y presidió el primer concilio. Constantino nunca tuvo la experiencia de la salvación (esa fue otra cortina de humo). Hoy, la mayoría de las naciones tienen representantes diplomáticos en el Vaticano.

"Y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación" (v. 2). Acabamos de ver la furia manifestada en la Segunda Guerra Mundial y que ésta fue preparada por los jesuitas. La Biblia continúa diciendo: "Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata" (v. 4). Estos son los colores oficiales del Vaticano. "Y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas". ¿Sabía usted que el Vaticano es la organización más rica sobre la faz de la tierra? Más adelante trataremos este tema en forma más detallada. La Biblia luego dice: "Y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE" (v. 5). ¿De dónde vino el catolicismo? Si investiga un poco, encontrará que vino de los antiguos misterios babilónicos, los que se remontan a Nimrod y Semiramis. Sólo se cambiaron los nombres para darle la apariencia de una organización cristiana.

"La madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra". ¿Me permite mencionar algunas abominaciones que vinieron de Roma? Entre ellas está el partido nazi que estaba formado por jesuitas y otros católicos de alta posición jerárquica. Luego está el partido comunista, otro producto o rama de la madre de las rameras.



Vea estos nombres: Marx, Engels, Stalin, Lenin y Fidel Castro. Todos fueron entrenados y dirigidos por jesuitas. Por tanto, eran hijos de la iglesia. Estos son sólo algunos, sin mencionar algunas sectas espiritistas como el vudú. En la creencia vudú declaran que, junto con su religión de posesión demoníaca, creen en la "santa Iglesia Católica Romana".

La Biblia dice después: "Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos". La Institución Católica Romana, sólo durante la Inquisición española, torturó, mutiló y mató a 68 millones de personas, y muchos eran cristianos que creían en la Biblia.


The New Book of Martyrs (El Nuevo Libro de los Mártires)


Una representación de las tortuas
que se usaron en la Inquisición.


¿Quién cree usted que es la ramera del Apocalipsis? ¿Es algo que vendrá en el futuro, o estamos ahora sujetos a ella? Es obvio que la Institución Católica Romana es la ramera del Apocalipsis, ¡y a Dios le desagrada! El desea que Su pueblo salga de allí para que Su amor se manifieste. Dios dice: "Si me amáis, guardad mis mandamientos" (Juan 14:15).

A fines de la alta Edad Media, cuando los papas controlaban Europa con crueldad, Dios levantó a hombres y mujeres cristianos que conocían la Biblia y proclamaron en voz alta que la mortal Institución Católica Romana es la ramera del Apocalipsis.


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Siguiente: Capitulo 5 - Otra Doctrina
Previo: Capitulo 3 - Inquisicion Del Siglo Veinte
Contenido

Anonymous
12-30-2003, 08:15 PM
Iglesia, antijudaísmo, Inquisición.
http://www.conoze.com/doc.php?doc=1420

A finales del año 1999, en una entrevista realizada al escritor José Luis Sampredro, éste manifestaba públicamente su aversión hacia cualquier religión, y en concreto su repulsa hacia la Iglesia católica, a la que consideraba responsable de ir en contra del progreso; una vez más salía a reducir el nombre de Galileo. Junto con Inquisición, son las palabras mágicas que abren la veda en cualquier ataque contra la Iglesia. No se trataba de un hecho aislado, sino de una postura vital muy arraigada entre el mundo intelectual y las gentes del común, que identifican la Iglesia con el oscurantismo, el terror, el freno al progreso y todo lo que el lector quiera imaginar. Basta ojear la prensa diaria, semanarios y ver las opiniones en torno al aborto, sexualidad, etc. Y de ahí a preguntarse para qué sirven Dios y la Iglesia, en un mundo en que el individuo considera que debe renunciar a cualquier atadura para conseguir su plena libertad, no hay más que un paso.

Parece como si la Iglesia fuera la culpable de todos los males que suceden o han acontecido a la humanidad, sobre todo en el terreno de las ideas y la religión: Juan Hus, Galileo, La Inquisición, los judíos entre otros son dardos que continuamente se arrojan contra la Iglesia, con una clara intención de desprestigio que a menudo consigue sus objetivos, sobre todo por la falta de cultura y desconocimiento de las gentes sobre estos temas, la manipulación de los mismos y la falta de información o de la utilización de los cauces adecuados para transmitirla por parte de la propia Iglesia. De ahí la trascendencia que tiene para la humanidad la política del papa Juan Pablo II de reconocer los errores cometidos por la Iglesia, asumirlos y pedir perdón, tal como se expone en los objetivos de la carta apostólica Tertio millenio adveniente, promulgada el 10 de noviembre de 1994, de fomentar la unidad de los cristianos y de mejorar el diálogo Iglesia-mundo.

"Así es justo que, mientras el segundo milenio del cristianismo llega a su fin, la Iglesia asuma con una conciencia más viva el pecado de sus hijos recordando todas las circunstancias en las que, a lo largo de la historia, se han alejado del espíritu de Cristo y de su Evangelio, ofreciendo al mundo, en vez de testimonio de una vida inspirada en los valores de la fe, el espectáculo de modos de pensar y actuar que eran verdaderas formas de antitestimonio y de escándalo".

Dos son los ámbitos en los que La Iglesia va hacer particular hincapié: el del judaísmo y el de la Inquisición. Temas del pasado en ambos casos, pero también del presente; y mucho nos tememos que del futuro, al menos en lo que a la Inquisición se refiere. Las imágenes negativas transmitidas durante generaciones están tan profundamente arraigadas en el subconsciente de la civilización occidental, que deberá hacerse un gran esfuerzo informativo y educativo, honesto y sin prejuicios, para que la paz y la fraternidad vuelvan a reinar en los espíritus. Pero el primer paso, imprescindible, es acercarnos a la verdad del pasado, en su doble vertiente histórica y teológica, ya que de lo contrario todo se quedará en meras declaraciones sin avances realmente positivos. De la primera nos encargamos los historiadores, de la segunda, los teólogos. Veamos, pues, cuáles fueron las causas que han llevado a la Iglesia a pedir perdón por los errores de sus hijos en el tema del judaísmo y la Inquisición.

Las "imposibles" relaciones entre hebreos y cristianos
En el Documento de la Comisión vaticana para las Relaciones Religiosas con el Hebraísmo del 16 de marzo de 1998, titulado "Nosotros recordamos: una reflexión sobre la "Shoah", sus autores reconocían que las relaciones entre hebreos y cristianos eran "una historia atormentada", siguiendo la línea emprendida por el Santo Padre Juan Pablo II en sus numerosos llamamientos a los católicos para considerar nuestra actitud de enemistad, odio y enfrentamiento con los judíos; algo, por desgracia, todavía vigente en muchos corazones. Cerrar heridas cuesta, por ambas partes. En este sentido creo que la labor realizada por el Concilio Vaticano II, rechazando las interpretaciones erróneas del Nuevo Testamento sobre el pueblo judío, marcan una inflexión en el tema.

El problema es muy antiguo y con muchas ramificaciones. Para empezar, no hay acuerdo en la utilización de la terminología, en la que se mezclan indistintamente dos conceptos, uno religioso y otro étnico, de forma que se identifican antijudaísmo y antisemitismo, algo inadmisible antes del siglo XV. Los autores actuales consideran que un judío es siempre judío si ha nacido en el seno de esta comunidad, aunque no profese la religión mosaica. Para la Iglesia judaísmo era un término religioso, aplicado sólo a aquella parte del pueblo de Israel que había rechazado a Jesús, al Mesías. El bautizado dejaba de ser judío al convertirse en cristiano. Este fenómeno del rechazo al converso que se dio a partir del siglo XV señaló el pasó al antisemitismo, al surgir la teoría "racial". Lo veremos al hablar de la Inquisición. Los conversos pasaron a ser llamados "cristianos nuevos", "lindos" o "marranos", para distinguirlos de los "cristianos viejos", que presumían de no tener mancha judía, de no ser de "nación judía".

Ahora bien, el antijudaísno no nació en el seno de la Iglesia, como pensaban autores como James Parkes o E. H. Flanery, sino que, en opinión de Benzion Netanyahu, surge en el Egipto faraónico y se difunde más tarde por el mundo griego. Para este autor, la pregunta clave es: ¿cuándo se produjo la total separación entre cristianismo y judaísmo en cuanto religión, culto y forma de vida?. Esta tendencia a la separación entre ambos la había iniciado ya Pablo, al liberar a los gentiles del lastre de los preceptos judíos haciéndoles más fácil aceptar su versión de un judaísmo cristianizado. Pero la ruptura radical se detecta en el Evangelio según Juan (hacia el 125), en el que "se reemplazó la idea judía de Dios con la concepción básica de la Trinidad, la visión judía del Mesías (hijo de David) con la noción del logos encarnado y el programa paulino de su misión universal, con una orientación revisada que no otorga al judío preferencia en ningún aspecto".

No voy a entrar en detalles del proceso de escisión y ruptura total del cristianismo respecto al judaísmo, bien conocido, que le proporcionó unas claras señas de identidad que cortaron toda conexión con la raíz judía. El esfuerzo de los pensadores cristianos por eliminar del cristianismo todo lo judío se tradujo en una animosidad al judaísmo y al pueblo judío visible ya desde el 125 d.C. "El instinto de odio se solidificó en una doctrina que constituye la base del nuevo edificio religioso" (Netanyahu).

La Iglesia veía al judío como "aquél que todavía no era cristiano", aquel cuya ceguera le impedía conocer al verdadero Mesías (cecitate iudaica, en la terminología de la época), y si se le permitía vivir en territorio cristiano era para que siguiendo la doctrina agustiniana pudiera llegar a la verdad, recibir el mensaje cristiano y, por fin, convertirse. Algo a lo que no parecían muy dispuestos los judíos.

La hostilidad contra los judíos por parte cristiana comenzó ya en el mundo romano, apoyándose en interpretaciones erróneas e injustas del Nuevo Testamento, y ya no cesaron en el futuro en todo Occidente. Merece especial atención el caso español, donde el judaísmo alcanzó una de las más brillantes etapas de su historia, además de ser la parte que más directamente atañe a la Iglesia y a nuestro pasado.

Ahora bien, antes de este breve repaso histórico, conviene dejar claro un punto respecto a la presunta convivencia entre cristianos, judíos y musulmanes en la España medieval, que en nuestros días, por razones políticas, se ha calificado de "ejemplar". Nada más lejos de la realidad. Los historiadores preferimos hablar de "coexistencia", y no siempre pacífica, lo que no excluye que en determinados momentos hubiera buenas relaciones personales, a nivel individual, entre cristianos y judíos. Lo habitual fue la tolerancia de los monarcas, respaldada por el mensaje de la Iglesia, a la espera de su conversión.

La situación socio-histórica de las tres religiones (cristianismo, judaísmo, islam) cambió a lo largo de casi un milenio, entre el año 589 (IIIer concilio de Toledo, con graves medidas políticas y religiosas contra los judíos) y 1492, en que fueron obligados a convertirse o partir camino del exilio. Hay dos periodos con predominancia política cristiana (la etapa visigoda y los reinos cristianos) y uno con dominante musulmana (Al-Andalus). En ellos encontramos tres religiones, pero nunca tres culturas o tres grupos sociorreligiosos que vivan en un pie de igualdad. No hay, en cada época y lugar, más que una cultura dominante y un solo grupo dominante, el que ostenta el poder político, con dos subculturas o minorías, basadas en su religión (judaísmo, cristianismo e islam).

Los judíos no podían formar parte de la comunidad política ni considerarse súbditos de los reyes, porque dicha comunidad era la proyección de la Cristiandad en el orden temporal, de modo que sólo los que estaban bautizados podían participar en ella. Por tanto la permanencia de los judíos en territorio cristiano tendría su base en aquella figura del Derecho romano que era la "hospitalitas": habitaban en el territorio, pagando por ello a cambio una compensación económica, pudiendo disfrutar del ejercicio de su religión ("su ley", como se decía en los documentos), el uso de su lengua, jueces y leyes propias, posesión de casas de oración y enseñanza y cementerios propios.

Ni los reyes ni la Iglesia pensaron en España en su expulsión o en su conversión forzosa. Los judíos, a pesar de la legislación restrictiva contra ellos, les eran muy útiles en numerosos aspectos de la vida cotidiana y, sobre todo, eran una fuente regular de ingresos, por lo que no había razón para expulsarlos. Eso sí, tanto los monarcas como los judíos tenían clara la idea de que los primeros podían prohibir su residencia en determinados lugares o en todo el reino, si lo consideraban oportuno. La situación de inferioridad del judío fue clara en todo momento y, de forma más o menos rigurosa según las épocas, se les obligaba a vivir en barrios especiales (kahal, call, judería). Para los dirigentes cristianos, del Estado o de la Iglesia, el judaísmo era en sí mismo un mal, llamado a desaparecer, y como tal fue definido en la sentencia de la Universidad de París, que condenó a la hoguera el Talmud en 1248.

Aunque el recelo y el desprecio era mutuo entre los sabios judíos y cristianos, éstos eran conscientes de que los judíos se hallaban en posesión del texto fidedigno de la Escritura en su original hebreo, conocida como "hebraica veritas", y en más de una ocasión los eclesiásticos hubieron de acudir a los rabinos y sabios hebreos en busca de versiones fiables de textos de la Escritura, que sustituyesen las deformadas versiones cristianas.

El resentimiento entre cristianos y judíos en nuestras tierras era muy viejo, de época visigoda. Los judíos asentados en Hispania eran en su mayoría de origen oriental, como en el resto del Imperio romano, aunque no pueda excluirse la existencia de algunos convertidos, indígenas o gentes de origen helenístico oriental. Ya en el concilio de Elvira, de los años 303 y 309, se prohibían los matrimonios mixtos o las relaciones sexuales entre los miembros de las dos comunidades religiosas, prohibiciones de bendiciones de frutas y de comidas compartidas, etc. Estas medidas de segregación, que buscaban impedir las influencias mutuas, habían sustituido a los códigos de diferenciación de las comunidades cristianas primitivas y preparaban medidas más estrictas, en un contexto de propaganda religiosa donde las autoridades cristianas intentaban impedir el proselitismo judío, a la vez que buscaban las conversiones de los judíos al cristianismo. El fondo del problema se encuentra, con todo, en la búsqueda de una unidad diferenciada del cristianismo como elemento fundamental del Estado visigodo, y en la búsqueda, por parte de ese Estado, de una unificación de su poder político, también en el campo religioso, mediante la eliminación de las disidencias.

Los rasgos diferenciales de los judíos hacían de éstos las víctimas más visibles de esta política religiosa, por su vida regida por la Biblia, por los preceptos rabínicos y su modo de vida oriental. A ello se añadían las condenas de los teólogos cristianos, entre ellos San Isidoro, obispo de Sevilla, que hacían una simplista lectura antijudía de los textos del Nuevo Testamento cristiano y de las polémicas de los Padres de la Iglesia, orientales y occidentales.

El resultado final de estas premisas teológicas fue una persecución política que pretendía eliminar el judaísmo, forzándoles a la conversión al cristianismo. Ningún medio se ahorró para ello, a partir de una legislación que seguía precedentes bizantinos. Incluso se preveía separar a los niños de sus padres, para educarlos como a los cristianos.

Este odio y persecución de los visigodos a los judíos explica por qué los judíos acogieron a los invasores musulmanes (711) como libertadores y colaboraron militarmente con ellos en el momento de la conquista de la península. Ello les acarrearía graves consecuencias para el futuro, pues los cronistas medievales se encargaron de difundir la imagen del judío como colaborador en la "pérdida de España", como traidor, lo que se añadió al cúmulo de calumnias que tuvieron que padecer en el futuro.

La instalación del islam en la Península Ibérica (Al-Andalus) modificó radicalmente la situación social de los cristianos y los judíos hispanos. La conversión de la mayoría de los cristianos al islam hizo que los que quedaron pasaran a ser una minoría, los mozárabes, tolerados por el poder musulmán, igual que los judíos, por su condición de "portadores de Libro Revelado". Los judíos se adaptaron a la legislación referente a las minorías religiosas y formaron comunidades locales regidas por sus tradiciones. El califato de Córdoba, en el siglo X, será un momento de gran esplendor de las comunidades y de la cultura judía en Al-Andalus, que se mantuvo en el siglo XI en algunos de los reinos de taifas en que se fragmentó el califato. Pero en los siglos XII y XIII la toma del poder en Al-Andalus por dos potentes dinastías reformistas lo que hoy calificamos como "integristas", los almorávides y los almohades, hizo que los judíos fueran perseguidos y obligados a convertirse, lo que les forzó a emigrar a los territorios cristianos de la Península o al Próximo Oriente, como hizo Maimónides.

Durante la etapa de nacimiento de los Estados cristianos los judíos eran pocos y no hubo fobia contra ellos. Los ataques eran doctrinales, repetición de los textos clásicos del cristianismo, en particular los de San Agustín y San Isidoro.

La interrelación entre las tres religiones se puso de manifiesto en muchas ciudades, pero quizá Toledo ha sido la más ensalzada por la historia en esta faceta. Alfonso VII de Castilla no dudó en llamarse "emperador de las tres religiones". Todas ellas invocan a Abraham como padre común y todas se consideran en posesión de la verdad, mientras que las demás se equivocan. Los judíos lo reflejaron en el cuento de los tres anillos. Un rey tenía tres hijas a las que quería mucho, pero una de ellas era la preferida. A ésta quería dejarle un anillo de mucho valor que poseía, pero sin provocar el disgusto de sus hermanas. Llamó a un orfebre y le encargó que elaborara dos anillos tan semejantes al primero que nadie pudiera descubrir la diferencia: así, sólo la poseedora del secreto sabría que el suyo era el anillo legítimo. Los tres anillos son las tres religiones, y que el pueblo predilecto disfruta del privilegio de la legitimidad. Por supuesto, también los judíos pensaban que los cristianos vivían en el error y consideraban que "Jesús defraudó a Israel, pretendió ser Dios y negó la esencia de la fe" (rabino Yehiel, en París, siglo XIII).

Reyes, nobles, la propia Iglesia, protegían a los judíos, pero las relaciones con el pueblo cristiano las horizontales estaban cargadas de odio, tanto por razones religiosas como de orden económico, dado su papel de arrendadores y recaudadores de impuestos, excelentes artesanos y, sobre todo, usureros. La herida nunca se pudo cerrar; al contrario, a partir del siglo XIII no hizo sino agrandarse, hasta culminar con la expulsión de 1492. Los reyes y la Iglesia defendían la permanencia de los judíos en sus tierras por razones económicas y para que un día descubrieran su error y se convirtiesen. Los judíos eran "propiedad del rey", igual que en Alemania lo eran de la Cámara imperial, no del emperador. La prohibición del judaísmo hubiera resultado un grave perjuicio económico en los países cristianos.

La tolerancia que emanaba de Roma hacia los judíos no siempre era respetada por muchos obispos y predicadores, que consideraban que la presencia judía no acarreaba ningún bien, y lanzaron contra los judíos toda clase de invectivas. En 1199, Inocencio III publicó la Constitutio contra iudaeis, estableciendo las normas de obligado cumplimiento para los cristianos en relación con los judíos: estancia legal en tierra cristiana, protección de personas y bienes, conservación de la fe mosaica, inviolabilidad de sinagogas y cementerios. Para la Iglesia, el judaísmo se presentaba como el depósito de la revelación de la Verdad hasta la llegada de Jesucristo y, un día, acabarían por llegar al "nuevo" Israel.

Esta doctrina oficial fue tergiversada en la vida diaria por los ministros de la Iglesia, que no entendían como los judíos permanecían aferrados a su ceguera, al no querer reconocer al auténtico Mesías en Jesús, y desde el púlpito se recordaba continuamente a los fieles que los judíos crucificaron a Dios, que eran el pueblo deicida. No hace falta insistir en el odio que latía entre ambas comunidades. A pesar de todo, la Península era un remanso de paz para los judíos, en comparación con otros países, como Inglaterra, Francia o Alemania, donde fueron perseguidos y expulsados.

Las leyes, sin embargo, aunque reconocían jurídicamente a los judíos, les impusieron severas restricciones: prohibición de convivir con los cristianos o de contactos sexuales, ningún judío podía ostentar cargo u oficio que tuviera poder sobre un cristiano, la conversión al judaísmo era castigada con la pena de muerte, los judíos no podían formar parte de las corporaciones de oficios, obligación de vivir en barrios separados, de llevar señales distintivas, etc. Medidas que la Iglesia había aprobado en el IV concilio de Letrán (1215) y los Estados pusieron en práctica con mayor o menor celo, según el interés personal de los monarcas y la presión social y de la Iglesia. También los judíos se vieron muchas veces obligados a asistir a las predicaciones cristianas en sus sinagogas. Disputas públicas entre teólogos cristianos no era raro que fueran conversos y rabinos organizadas en presencia de las autoridades: Barcelona en 1263, Ávila en 1375, Tortosa en 1413, etc. A pesar de los peligros de estas reuniones, los dirigentes judíos no dejaban de responder a las interpretaciones cristianas de la Biblia y de defender el Talmud, que siempre salía derrotado. Los judíos se defendían atacando a la creencia fundamental del cristianismo, la figura de Jesús, originando una abundante literatura. La respuesta de los cristianos fue que Dios castigaba a los judíos su "perfidia" resistencia a la fe pues habiendo enviado a su Hijo en cumplimiento de la Promesa, le habían rechazado y llevado a la muerte. Por ello son acreedores del desprecio en el exilio y el desarraigo, condenados a vivir sin tierra propia, a errar por el mundo. La sentencia de la Universidad de París en 1248 que condenó el Talmud como herético y peligroso, dejó claro que el judaísmo era una perversión, principio que se mantuvo firme en obras de gran difusión como el Pugio fidei de Ramón Martínez y el Fortalitium fidei de fray Alonso de Espina.

Fueron precisamente las acusaciones procedentes de la esfera religiosa las que desencadenaron las más graves consecuencias. Se aplicó a todos los judíos la condición de usureros, actividad que sólo practicaban unos pocos, y en el siglo XIV, procedentes de centroeuropa, llegaron a España las dos grandes calumnias: se acusó a los judíos de rememorar, sacrílegamente, la Crucifixión, asesinando ritualmente a un niño para preparar con su sangre el matzot de la Pascua; también se dijo que compraban o robaban Formas consagradas para profanarlas. El pueblo creyó, sin más, tales calumnias.

Se fue creando la conciencia de una "solución final" para el problema judío, cuyo primer paso sería la práctica de su religión, mientras que otros, como Ramón Llull, aconsejaban la predicación y la conversión, o de persistir en el error judío, la expulsión. Pero la expulsión no fue una decisión tomada por el papado, sino por las monarquías europeas, que identificaron el reino con la comunidad política, a la que se reconocía una esencial dimensión religiosa. La paradoja se dio a finales del siglo XV y principios del XVI, cuando los judíos expulsados de todo Occidente encontraron refugio en los Estados pontificios.

Durante el siglo XIV, y a partir del concilio de Vienne (1311), se aceleró el antijudaísmo en la sociedad, tanto teórico como práctico, sobre todo desde mediados de siglo en cuya trayectoria no me voy a detener en el que intervinieron factores religiosos, sociales, políticos y económicos. La hostilidad contra los judíos alcanzó su punto culminante con las predicaciones incendiarias del arcediano de Écija, Ferrán Martínez, que provocó el saqueo y la destrucción de numerosas juderías hispanas, comenzando por la de Sevilla y siguiendo por Andalucía, Valencia, Cataluña, etc., con el resultado de la muerte y conversión de millares de judíos. A este duro golpe siguió la "era bautismal", con las predicaciones de San Vicente Ferrer y la disputa de Tortosa (1413) y las leyes de Ayllón de Benedicto XIII (1411). Con todo, una vez vueltas las aguas a su cauce, la comunidad judía hispana comenzó a reconstruirse, sobre todo en Castilla, y reyes y nobles le brindaron su apoyo. La situación se complicó, sin embargo, con el problema converso, su imparable ascenso social y las sospechas de judaizar, lo que despertó el recelo y el odio de los cristianos viejos. Todo ello, mezclado con la compleja situación política de Castilla y la propaganda antijudía de un buen número de eclesiásticos muchos de origen judío, como el Fortalitium fidei, llevó hacia la solución final: la introducción en Castilla del procedimiento inquisitorial, para castigar a los culpables de judaizar, es decir de ser herejes, y la resolución del problema judío.

El judaísmo era un mal que los Reyes Católicos soportaban por utilidad; pero, salvo excepciones, la población y las autoridades, sobre todo las urbanas, odiaban a los judíos; lo cual facilitó el decreto de 31 de marzo de 1492, redactado por Torquemada, prohibiendo la estancia en Castilla y la Corona de Aragón de cuantos profesaran la religión judía, salvo el caso de que se convirtieran. Era el triunfo del principio monárquico: "cuius regio eius religio", identificando comunidad política y religión, a la vez que daba al príncipe poder absoluto para imponer la religión de sus súbditos. Había triunfado el principio propuesto por la Inquisición de que era imposible alcanzar la unidad mientras los judíos permaneciesen en nuestro suelo (en base a las acusaciones de usura y "herética pravedad"), principio que más tarde se aplicó a los musulmanes. La Iglesia acogió la medida con gran alegría y el papa celebró festejos, en tanto que la Universidad de París felicitaba a los monarcas, que, no en vano, han pasado a la posteridad como "Reyes Católicos".

La expulsión fue interpretada por cristianos y judíos desde una óptica religiosa. Para los primeros era resultado de la terquedad judía en reconocer al verdadero Mesías; para los segundos una prueba más enviada por Dios por el incumplimiento de la Ley, mediante la cual se avanzaba hacia la Purificación de Israel.

En el futuro, el antijudaísmo, transformado en antisemitismo, no hizo sino crecer con el transcurso del tiempo, y la historia de los judíos está llena de persecuciones, matanzas, vejaciones y discriminación de todo tipo, hasta culminar con "la Shoah", el exterminio final del régimen nazi, en el que por desgracia no todos los católicos mostraron la sensibilidad acorde con la doctrina que profesaban. Razones todas ellas que llevan a la Iglesia del presente a pedir el perdón por tanto odio y tantas injusticias.

EL PESO DE LA INQUISICIÓN
Savonarola, Huss, Galileo, la Inquisición, son nombres que pesan como una losa sobre la Historia de la Iglesia, sobre todo a nivel popular y en determinados ámbitos intelectuales, que pretenden hacer a la Iglesia responsable de todos los males del pasado, depósito de oscurantismo y rémora para el progreso. El caso de la Inquisición es el más llamativo, porque casi doscientos años después de su supresión sigue siendo objeto de apasionados debates y encontradas posturas entre historiadores, habiéndose convertido en símbolo de fanatismo e intolerancia, en un mito en el que lo más difícil, como siempre, es encontrar la verdad. El propio Juan Pablo II, en 1998, no ha dudado en referirse a la "atormentada historia de la Inquisición" y en calificar el periodo de su actuación sobre todo los siglos XIII al XVII como una fase atormentada de la historia de la Iglesia, de la que hay que arrepentirse y pedir perdón. Pero, ¿qué fue lo que llevó a la Iglesia a crear un tribunal inquisitorial, que acabó convirtiéndose en un auténtico instrumento de terror?.

La bibliografía sobre la Inquisición es tanta y tan diversa que no voy a entrar en detalles sobre las corrientes historiográficas en torno al tema ni hacer un análisis detallado del funcionamiento del tribunal. Simplemente hay que recordar que el Tribunal de la Santa Inquisición era el organismo eclesiástico encargado de la represión de la herejía y demás delitos contra la fe cristiana (superstición, brujería, iluminismo, apostasía, etc.) establecido por el papado a mediados del siglo XIII 1233en diversos países de Europa occidental. El nombre de Inquisición (inquisitio) venía dado por el procedimiento procesal que informaba su actuación, distinto del usual, que sólo actuaba a instancia de parte. En el sistema inquisitivo, era el juez el que procedía a buscar los herejes, para ser juzgados y sentenciados por dicho tribunal.

Hay que distinguir en este tribunal dos manifestaciones distintas: la llamada Inquisición medieval o Inquisición papal que funcionó en algunos países de Occidente entre los siglos XIII y XV, bajo la dependencia directa del Papa, y la Inquisición española o Tribunal del Santo Oficio, la que conocemos vulgarmente como Inquisición, creada por los Reyes Católicos, con la aprobación del papa Sixto IV. Aunque los principios que las inspiraban eran los mismos, presentan diferencias externas: más eclesiástica y universal la primera, más nacional y sometida a la autoridad civil, la segunda.

La Inquisición medieval fue creada para combatir la herejía de los cátaros o albigenses, la segunda para combatir la herejía judía que supuestamente practicaban en el siglo XV los conversos del judaísmo en la Península Ibérica. Recordemos, y esto es algo muy importante que se olvida cuando se escribe sobre la Inquisición o que la gente ignora que la Inquisición no podía actuar contra los judíos, que tenían reconocida la libre práctica de su religión igual que los musulmanes, ni lo hizo de forma habitual, sólo en algún caso excepcional. Lo que se trataba de perseguir era a los judaizantes, los falsos cristianos. Este era el problema, los conversos, sobre todo en la Corona de Castilla.

Sobre los conversos hay dos puntos de vista, opuestos: uno, representado por buena parte de la historiografía clásica y de la judía actual, que opina que su cristianismo era fingido: judíos en la práctica que durante el siglo XV siguieron practicando el rito judío, de forma más o menos pública. La otra corriente histórica, que tiene su máximo representante en Benzon Netanyahu, y cada vez con más adeptos, considera que éstos hacia 1480 eran cristianos con apenas rescoldos de judaísmo residual. La Inquisición operaría, desde su punto de vista, sobre una auténtica ficción. Sostiene el citado autor que al principio los conversos trataron de vivir secretamente como judíos, pero pronto comenzaron a sentir la dificultad de llevar una doble vida. Gradualmente fueron abandonando en número creciente las costumbres y leyes judías, y comenzaron a vivir como verdaderos cristianos. La falta generalizada de esperanza sobre el futuro del judaísmo aceleró ese proceso, así como el deseo de librar a los hijos de una crisis de identidad. Por eso los hijos se educaron como cristianos y a partir de la segunda generación la mayor parte no sabía nada del judaísmo. Cuando se creó la Inquisición, aunque había criptojudíos en España esto nadie lo niega eran pocos.

Para reconstruir la identidad de aquellos conversos, Netanyahu se sumergió en las fuentes hebreas de la época, especialmente en los responsa rabínicos, y estas fuentes demuestran que los citados conversos eran considerados por las autoridades judías como apóstatas, gentiles o renegados, pero en ningún caso criptojudíos. Ello forma parte de una corriente historiográfica judía minoritaria (a la que se sumó Cecil Roth antes de morir) que replanteaba su propio devenir histórico. No se trataba de llorar las penas de lo que fue el holocausto español, sino de deslegitimar desde el principio todo el discurso represivo, subrayando la paradoja de que no fue la Inquisición la culpable del exterminio judío, sino al revés, la provocadora de que la identidad judía, prácticamente residual, resurgiera de sus cenizas como reacción a la propia represión inquisitorial.

El problema es por qué la Inquisición atacó tan duramente a una comunidad que ya existía desde 1391, era esencialmente cristiana y en la no existía el problema religioso.

Netanyahu sitúa los orígenes de la Inquisición en el Toledo de 1449 como un proyecto "urdido por los racistas eclesiásticos dirigidos por el vicario de la diócesis toledana". El proyecto se aparcó momentáneamente, Alonso de Espina con su Fortalitium fidei desarrolló una campaña de relanzamiento de la idea, secundado por franciscanos, jerónimos y dominicos, y los Reyes Católicos en 1480, legitimados por la bula de Sixto IV de 1478, nombraron los primeros inquisidores de Sevilla.

¿Por qué la Inquisición? Por supuesto que hace tiempo que quedó abandonada la teoría de Menéndez y Pelayo, quien vio la amenaza de que toda España se volviera judía a causa de la influencia de los conversos sobre toda la cristiandad peninsular; o la de aquellos que la atribuían al deseo de los Reyes Católicos de quedarse con las riquezas de los conversos. Para Netanyahu la clave está en el racismo (obsesión por la conspiración y la amenaza de contaminación), que traslada el odio hacia los judíos existente en la sociedad española a los conversos, acrecentado por el éxito de éstos en la vida social. También los matrimonios mixtos entre conversos y cristianos viejos, en particular en la nobleza eran vistos como una amenaza. El racismo tendría un substrato de factores socioeconómicos (la competencia por el poder en el seno de la oligarquías urbanas) y político-nacionales (configuración de los conversos como elemento étnico aparte en un momento de formación de la identidad española). Los Reyes Católicos crearían la Inquisición como concesión a los racistas del partido anticonverso. Al mismo tiempo tendría un sentido pragmático y no se violaría el sistema legal, permitiendo discriminar convenientemente a los conversos auténticos de los herejes, desviando la atención de unas masas que podían haber puesto en peligro a la propia monarquía. La Inquisición sería el resultado de la combinación de un fondo ideológico racial con una estratégica maniobra política de los Reyes Católicos. El citado autor compara el racismo español con el nazismo alemán ("En Alemania, como en España cuatro siglos antes, la teoría racial reemplazó ampliamente a la doctrina religiosa para justificar la discriminación de los judíos") y fustiga a la Inquisición más que por la crueldad, por los "falsos pretextos" y por la hipocresía que alimentaba su "impulso destructivo".

El planteamiento es arriesgado y rompe los clásicos esquemas en torno a la Inquisición. Se le ha acusado de hacer historia desde la catástrofe por esa identificación del nazismo alemán con la España del siglo XV, es decir la tesis del eterno antisemitismo, y de tener una perspectiva monolítica del cristianismo hispano del Cuatrocientos.

Hay quien sugiere que el problema de los orígenes de la Inquisición 1478/1481 es el de un cristianismo diversificado y tensionado quizá hasta el límite de la ruptura, al que venía a superponerse, con la cristianización de los conversos, un entendimiento de la Ley Nueva como cumplimiento pero no necesariamente abrogación de la Ley Vieja: cristianos de Israel, capaces de autoidentificarse como nación. Nación, esto es, "pueblo mesiánico", no necesariamente "raza", concepto diferente al actual. La situación en el siglo XV sería de larvada guerra de religión, que las partes contendientes estarían dispuestas a decidir mediante una "inquisición" acerca de los fundamentos de la fe. Se enfrentaba en suelo castellano dos entendimientos distintos y distantes de la Ley.

El problema de la herejía, real o supuesta, de los conversos fue la justificación que utilizaron los Reyes Católicos para la creación de la Inquisición, habida cuenta que la herejía era entonces no sólo una cuestión religiosa, que solo afectaba al que caía en ella, sino que concernía a toda la comunidad al desestabilizar la armonía del cuerpo social. Era un pecado y un delito político, y como tal había de ser castigado. Y Fernando el Católico, por cuyas venas corría sangre judía (su tatarabuela fue la amante de don Fadrique, hijo bastardo de Alfonso XI de Castilla), se encontró con un nuevo poder político institucional, la Inquisición, que no tenía fronteras entre Castilla y la Corona de Aragón, y serviría no sólo para erradicar la herejía sino también para afianzar el autoritarismo monárquico. La inútil oposición foral al rey de Aragón, Valencia y Cataluña fue acallada con la fuerza del temor, y la Inquisición desplegó su máquina represiva durante siglos contra conversos, moriscos, homosexuales, iluminados, protestantes y cualquier desviacionismo de la ortodoxia.

Antijudaísmo, envidias y recelos por el ascenso social, odio y fanatismo, autoritarismo regio, etc. Factores todos ellos que propiciaron la creación de la Inquisición y hacen muy difícil conocer la verdad histórica, porque la recta visión de la misma se ha visto enturbiada por los prejuicios ideológicos, políticos y religiosos. La leyenda negra española y los enciclopedistas franceses la utilizaron para atacar a España y a la Iglesia, mecanismo que sigue funcionando, aunque a distintos niveles, en nuestros días. Los historiadores debaten su contenido histórico, intentando aproximarse o encontrar la verdad, en tanto que la Iglesia analiza "si la teología cristiana rectamente entendida, pudo ser la base lícita de la creación de este tribunal, o si su origen está en razones de mera política eclesiástica, en cuyo caso la Iglesia habría traicionado las bases mismas en que se apoya su existencia histórica" (Ecclesia, nº 2.918, 7111998, p. 23). La opinión del cardenal Roger Etchegaray y del Santo Padre es muy clara: asumir las culpas por el antijudaísmo y la Inquisición entre otros temas y entonar el "mea culpa" en el jubileo del año 2000, pidiendo perdón por sus culpas a Dios y a los hermanos. No es un acto de fingida humildad, ni se trata de dar la razón a los enemigos de la Iglesia ni de rechazar su bimilenaria historia: responde a la irrenunciable exigencia de la verdad, una verdad que nos libera del error y que nos libera para amar. Se podrá estar o no de acuerdo con estos perdones y su oportunidad, pero creemos que la reconciliación, el perdón, es el camino hacia la unión auténtica con Cristo, con nuestros hermanos de fe y con nuestros hermanos judíos.

Para saber más
ALCALÁ, Angel y otros, Inquisición española y mentalidad inquisitorial, Ariel, Barcelona, 1984.

BAER, Yitzhak, Historia de los judíos en la España cristiana, edición original, Tel-Aviv, 1945. 2ª edición: Barcelona, 1998.

MARTINEZ SARRADO, Sergio, "Las formas de antitestimonio y la Historia de la Iglesia", en VV.AA., Qué es la Historia de la Iglesia, Actas del XVI Simposio Internacional de Teología de la Universidad de Navarra, Eunsa, Pamplona, 1996, pp. 671-687.

NETANYAHU, Benzon, Los orígenes de la Inquisición, Crítica, Barcelona, 1999.

SUÁREZ FERNANDEZ, Luis, La expulsión de los judíos de España, Mapfre, Madrid, 1991.


José Hinojosa Montalvo.
almudi.org
nº 166

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última actualización: 2003-07-21 14:27:52
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Anonymous
12-30-2003, 08:17 PM
PARIACACA Y EL PROCESO DE EXTIRPACIÓN DE IDOLATRÍAS



Trataremos de entender las circunstancias en las que se destruyó parcialmente el Adoratorio de Pariacaca durante el proceso de extirpación de idolatrías del siglo XVII. Los procesos de extirpación de idolatrías significaron un duro golpe pero no la destrucción de los cultos andinos, estos fueron registrados minuciosamente por los extirpadores, suerte de inconscientes arqueólogos al revés como acertadamente los calificó Porras.

Un hecho, vinculado al culto a Pariacaca, dio inicio a la primera campaña de extirpación de idolatrías en el Arzobispado de Lima. Francisco de Avila cura de San Damián, avisado por Cristóbal Choquecacca, descubre que la celebración católica de Asunción, 15 de agosto de 1608, encubría una ceremonia pagana, la fiesta quinquenal de las principales divinidades de la región: Pariacaca y Chaupiñamocc. La festividad debía durar cinco días y congregó a los nativos de las ocho parroquias de Huarochirí, localidad donde se realizó y que Avila aprovechó para recriminar a los “idólatras”, por esta acción fue hostigado por los seguidores de Pariacaca. Azuzados por Isabel Puiputic, renombrada sacerdotisa de Huarochirí, los nativos de San Damián le iniciaron un proceso; Pariacaca había dispuesto la expulsión o muerte del cura (Duviols 1977: 178-179).

La primera campaña de extirpación de idolatrías se inició en enero de 1610, las motivaciones de ésta no habrían sido sólo religiosas, sino principalmente económicas, políticas y hasta personales, a beneficio de los curas católicos (Acosta 1987). Desde 1532 hasta 1610, se conocía la existencia de los adoratorios de Pariacaca y otras importantes huacas de los Andes, principalmente de aquellas que se localizaban en lugares muy transitados, como La Escalera, su destrucción fue una venganza personal de Avila contra los nativos que le iniciaron proceso. Es posible que el cura ordenara la recopilación del Manuscrito de Huarochirí en 1608 (Acosta 1987: 596), así se explicaría su extraordinaria habilidad para “descubrir” huacas. Poseedor de tan valiosa información, Avila acompañado de los padres Fabián de Ayala (quien elaboraría una importante relación), Francisco de Contreras y Juan de Cordova, se trasladó desde Huarochirí hacia Yauyos; en 1610 destruyeron el adoratorio de Cicallibia, y en 1611 los de Pillan, Xamuna y Pariacaca,

“El ídolo de este último, que estaba situado en la cima de una montaña, fue destruido con la participación de los indios” (Duviols 1977: 186, citando a Barraza 1936: 37).

Es muy probable que Pariacaca haya tenido una representación material, además de rocas labradas, a semejanza de otras divinidades de los Andes. Otra información parece corroborar la existencia del ídolo de Pariacaca y su posterior destrucción:

“Hase hecho una obra entre otras que solo bastaua para empleo de un año que es auer deshecho el antiquissimo illustrissimo y muy nombrado ydolo de Pariacaca con otros muchos que estauan en su contorno” (Ayala en Duviols 1997: 644)

La descripción de la destrucción del boquerón destinado a las ofrendas a Pariacaca, permite entender como para algunos religiosos católicos, los jesuitas, el proceso de extirpación de idolatrías fue una cruzada cristiana, en este contexto ideológico se realizó el registro y destrucción del boquerón de ofrendas, luego del cual se escuchó un;

“… gran pesar del demonio que fue un ruydo muy grande que se oyo en el mismo cerro como de respuesta de arcabuz…quando los yndios lo oyeron dixeron “¡Ñan huañum!” que quiere dezir “¡ya murio!” y no dudo [sea ] cierto sino que el demonio queda vencido en estos adoratorios y que en la muerte de Pariacaca por ser tan celebre y uniuersal hizo particular demostración de sentimientos. Todas aquellas gradas y escaleras se desbarataron y otras muchas piedras que estauan puestas como almenas encima de los riscos se derribaron porque todas tenían su particular misterio.” (Ayala en Duviols 1997: 645)

monja
12-30-2003, 09:20 PM
http://www.google.com.pe/search?q=cache:fyuNRyD-xFsJ:www.stes.es/mujer/5m.pdf+psicosis+religion&hl=es&ie=UTF-8 (http://www.google.com.pe/search?q=cache:fyuNRyD-xFsJ:www.stes.es/mujer/5m.pdf%2Bpsicosis%2Breligion&hl=es&ie=UTF-8)
LA MUJER Y LA RELIGIÓN Es bien sabido que nuestra visisón del mundo es parcial y limitada por nuestras capacidades como personas, por nuestros conocimientos y por nuestros dogmas. La imagen del mundo no sólo se construye a partir de la observación de unos hechos reales y concretos , sino mayormente a partir de los juicios que los y las demás emiten sobre la realidad que nos circunda. Las personas no construímos el mundo de manera original con nuestro pensamiento sino que nos limitamos a aceptar la forma con la que los y las que nos precedieron lo han organizado. Desde el nacimiento comenzamos a recibir la influencia social que condicionará de manera fundamental nuestra manera de ver, entender y estar en la vida. Se nos transmite una gran parte de la forma de pensar, sentir y actuar de cada sociedad. Cuando se aprende el lenguaje se transmite al mismo tiempo un sistema para interpretar el mundo, detrás de cada palabra hay una idea con la carga de “realidad” que la sociedad que la sociedad le atribuye. Socialmente a las mujeres se les transmite una determinada manera de estar en el mundo, se les ha educado en el ámbito de los sentimientos, de lo sensible, de lo irracional, lo privado, lo subjetivo, lo supersticioso; contraponiéndolo al ámbito de lo científico, lo objetivo, lo público, la razón. Características todas ellas que hacen que las mujeres sigan unas determinadas pautas de conducta que no pueden ser modificadas con una simple charla, disposición o decreto ley; sino que requieren una gran toma de conciencia de los mecanismos de transmisión que nos llevan a aceptar como “natural” lo que en realidad es completamente cultural. Determinadas instituciones sabedoras de las características culturales de la mujeres y su papel fundamental de transmisoras de la visión androcéntrica del mundo, han aprovechado estas características para perpetuar un poder que deja a las mujeres relegadas a la marginación total sin ningún reconocimiento de sus derechos, sometida a una segregación absurda por razón de sexo. Las mujeres siguen siendo sub-iglesia, y a pesar de ello, son practicamente mayoría las mujeres las que imparten las clases de religión en los centros educativos (sobre todo en primaria). El derecho canónico en la Iglesia ha asimilado a la mujer a los niños y a los dementes (canon 93), por lo que podemos decir que menos de la mitad del Pueblo de Dios legisla sobre la totalidad, menospreciando e infravalorando las aportaciones de las mayorías. Los reponsables del Vaticano no quieren mujeres en la curia, ni tan siquiera en altos puestos de las representaciones acreditadas ante la Santa Sede (en el año 1969 le fue negada la acreditación a una mujer alemana). El derecho canónico anterior estaba lleno de prohibiciones y normas absudas para las mujeres, el actual ha sido limado un poco, pero es significativo de la mentalidad eclesiástica y la indefensión femenina en los momentos redaccionales que les sigue impidiendo acceder al sacerdocio debido a la desconfianza del clero hacia la mujer. La teóloga americana Rosemary Reuther escribe en “Cross Cuerents”: “Los problemas de la mujer, del laicado y de la estructura de casta del sacerdocio están
íntimamente ligados entre sí. Del mismo modo que no se podría integrar a un negro en una sociedad blanca, basada precisamente en la sumisión del negro, de igual manera no se puede introducir plenamente a los laicos y a las mujeres en la Iglesia, conservando intacta la jerarquía clerical”. La aceptación del papel secundario no conviene a las mujeres que son las más que son las más activas apostólicamente, de hecho las misas, las catequesis, el apostolado seglar , el profesorado de religión, están copados por mujeres, mientras que ningún puesto relevante e influyente, jerárquico o teológico está ocupado por mujeres. Se puede decir que unos pocos varones dirigen una inmensa mano de obra barata, sumisa y silenciosa. Para terminar recordaré una incisiva declaración del patriarca Máxiano IV en el Concilio Vaticano II. El patriarca señalaba que algunas posiciones oficiales de la Iglesia eran tributarias de una psicosis de célibes. En nuestra opinión la Iglesia está gobernada por éstos, y la mujer es una víctima del célibe macho. Mª Carmen Ferrer Abellán Albacete, enero de2000.

former priest
12-31-2003, 07:41 PM
http://es.rice.edu/ES/humsoc/Galileo/Student_Work/Trial96/breu/congregation.html
CENSORSHIP AND THE INDEX

Beginnings of Censorship in Italy

While the Vatican had throughout history banned certain texts because of their disagreement with the Church, the problem was never a terribly serious one: the vast majority of the members of the Church were illiterate. With the advent of the printing pre ss and the pressure of Protestantism which heavily utilized the press, the Church began to take on a more defensive stance. In 1542, Bernardino Ochino, the head of the Capuchin Order, fled Italy and embraced Protestantism. Curione and Vermigi also left the church at this time. Ochino had been the most popular preacher in Italy at the time of his departure, and his flight caused much talk within (and outside of) the Church. Nearly as soon as he fled, Swiss presses began printing and exporting editions of Ochino's works, many of which found their way back into Italy. Fearing that Ochino's words would cause more losses to Protestantism, Pope Paul III banned the works of all three authors from Italy.


The Origins of the Index

By the time the Venetian republic drafted an Index of Forbidden Books and Authors in 1549, many other Italian states already had their own. Milan, Lucca and Siena were among those regulating the printing of books expressing opinions contrarty to those of the Church. Curiously enough, Rome did not have an Index at this time! This early Venetian Index was retired quickly, however, due to strong opposition by the bookmen (publishers, printers, importers, etc.) of Venice, who represented through their Guil d a very strong political entity. Venice was generally a more intellectually liberal state than Rome, as it had strong interests in maintianing the trade of people of different beliefs from different parts of the world.


Early Life of the Index

Between 1553 and 1555, an Index from Rome was distributed to Florence and Venice. Between the displeasure of fiercely independent Venetians who saw the Index as Rome's attempt at annexing Venice (as they had seen Florence & Tuscany fall), and the anger o f the bookmen who feared their livelihood being threatened, Venice once again rejected the new Index, which was quickly suspended by the Venetian Inquisition.


The Pauline Index

In 1559, Paul IV introduced the Pauline Index, a much more comprehensive document banning over 583 authors (although some were repeats due to the use of pseudonyms). This Pope knew better than to allow any room for disputation over the new Index: he made it clear from the beginning that this document was not up for discussion. The Pauline Index banned many northern european scientific texts not necessarily becuase they contained heretical views, but because their author was Protestant.


The Tridentine Index

After the last session of the Council of Trent had closed, the Congregation of the Index released another much more refined Tridentine Index in 1564. This Index, with modifications, would be the model for every Index to be released from this time. This Index spelled the end of the "free press" in all of Italy including liberal states like Venice, for some time. Naturally, there was a pretty extensive underground book trade in Protestant books during this time.


Procedure

The Congregation of the Index had a well-established procedure for distributing its works, and ensuring that their resrtictions were put into effect.
The Congregation of the Index meets, determines what works are heretical and what needs to be placed on or removed from the list.
The list (Index) is sent to local Inquisitors via Papal diplomatic channels.
The Inquisitor takes the list and shows it to the local booksellers and publishers. They then sign the back of the list, pledging not to publish anything mentioned on the list.


Example of Congregation of the Index Correspondence

The following translation quoted from _The Prosecution of Heresy_, John Tedeschi, is a good example of correspondence between Congregation members and local Inquisitors and Church administrators.


Reverend Father. These most illustrious and most reverend cardinal
general inquisitors, my colleagues, deeming essential any diligence that
can be exerted over printed material, as we learn from our experience ev-
ery day, have commissioned me to communicate this to your reverence.
Be vigilant and apply every possible care, yourself and through learned,
zealous, and pious persons, in the censorship of books, booklets, and the
small histories which from day to day are printed there, so that they will
not contain prohibited things in line with the Rules of the Index. And
do not issue permits to print them before they are examined with all pos-
sible accuracy. Do not fail, then, to perform your duty and to pass on
this communication to your officals in the towns where printing takes
place, asking them to preserve the originals which have been examined
and passed on to the printers. This will permit us to determine if any
changes at all were made. It should also be clearly stated who examined
and gave his approval to the works printed. By your unswerving obser-
vance of the present order you will be providing for the public good, and
no sort of indifference or neglect will be imputed to you. In case of the
opposite, in addition to great dissatisfaction, there would also be the oc-
caison for resentment to the the detriment of your honor.
Rome, 29 April 1605.
Of your reverence, fraternally.
The Cardinal Borghese


This letter shows that while the Congregation of the Index exhibited great zeal in its efforts to limit the printing of Protestant literature, this was not always shared by the local authorities in charge of implementing the policy.


Most Reverend Father. These illustrious lordships of the Congrega-
tion of the Index are astounded to see the negligence being shown in regard
to the printing of books, especially since they have written on so many
occaisons to employ every diligence and to keep vigilant. In spite of this,
a Giardino de Madrigali by Maurito Moro, printed in Rimini has appeared,
which has been prohibited by express order of His Holiness because it
contains many obscenities; and also a Praxi Episcopale by Monsignor
Thomasso Zerola, Bishop of Minori, printed in Venice. Since it contains
some grievous errors, it is prohibited and is not to be sold or read until
its expurgations have been published. Therefore your reverence shall not
fail to promulgate the prohibitions of both books, exert greater vigilance
over the printing of new books as well as those which come from out-
side, and communicate what errors you discover in them. I close by com-
mending myself to your prayers.
Rome, 20 December 1602.
Of your most reverend paternity, benevolently,
The Cardinal of Terranova

Anonymous
12-31-2003, 07:50 PM
CULTURA
ENTREVISTA A RENÉ GIRARD, PENSADOR, ANTROPÓLOGO DE LA RELIGIÓN
http://www.solidaridad.net/vernoticia.asp?noticia=822´
El cristianismo es la verdadera globalización´. Desde la publicación de sus primeras obras, René Girard ha conmocionado el mundo cultural de la misma manera que Gandhi lo hizo con el político por su radical defensa de la no violencia. René Girard es uno de los pensadores más influyentes de la actualidad. Sus ensayos sobre antropología religiosa, su especialidad, han provocado fuertes polémicas, especialmente en Francia, su país de origen. Ahora publica en España ´Veo a Satán caer como el relámpago´ (Anagrama), y vuelve a incidir en el papel de las víctimas.

21/11/2003:
ENTREVISTA A RENÉ GIRARD, PENSADOR, ANTROPÓLOGO DE LA RELIGIÓN

Por CHRISTIAN MAKARIAN

René Girard ha dedicado años y estudios a analizar las religiones desde el punto de vista de la antropología. En esta entrevista, René Girard habla del carácter "no violento" de la Biblia, una característica que, en su opinión, la diferencia de los mitos y del resto de religiones, tal como afirma en su ensayo "Veo Satán caer como el relámpago", de reciente aparición.

-Ha inventado usted prácticamente una disciplina curiosa: la antropología de la religión. ¿Nos podría dar una explicación escueta?

-La antropología que intento desarrollar es específica de la religión. Se basa en el crimen fundador y en todo lo que ello comporta. A partir de ahí, me intereso por las reglas originales de nuestra cultura, que reposa esencialmente sobre los ritos y las prohibiciones, y también por nuestras instituciones, que son un producto indirecto de lo religioso. Ahora bien, por más que trate de las religiones, mi trabajo no tiene en esencia nada de religioso. Al contrario, puesto que convierto lo religioso arcaico en el resultado de un error de interpretación de lo que llamo el "fenómeno victimario". Mi punto de partida es el siguiente: el acto fundamental de la sociedad primitiva, que está en el origen de la nuestra, es la designación de una víctima, un chivo expiatorio, y el fomento de la ilusión de su culpabilidad con el fin de permitir la salida de toda clase de tensiones colectivas. A continuación, esta ilusión se convierte en fundadora de ritos, que la perpetúan en el tiempo y mantienen unas formas culturales que desembocan en instituciones.

--¿Cómo llegó a esta teoría? -

-Algunos amigos estadounidenses dicen que estoy influenciado por el contacto personal con la violencia racial en Estados Unidos durante mi juventud. Lo cierto es que, al establecer comparaciones entre los mitos australianos, amerindios, africanos, europeos, norteamericanos... descubrí que el linchamiento, la ejecución de una víctima designada, no era un fenómeno textual ni legendario. Constituye una empresa de pacificación por medio de una víctima que, cuando agrupa contra ella a todo un grupo, produce miméticamente un apaciguamiento, incluso una reconciliación. Por razones misteriosas, las sociedades han reproducido este gesto reconciliador bajo la forma de sacrificios o ritos sagrados, y esta repetición se ha convertido ella misma en una institución. Es el caso típico de la lapidación codificada por el Levítico. Del mismo modo, los etnólogos han demostrado desde hace ya mucho tiempo que existía una forma primitiva de justicia griega por medio del asesinato colectivo. Tras lo cual se libra una lucha por el control y el dominio de ese rito esencial. Al vincular víctimas, ritos e instituciones, asistimos al nacimiento del poder político.

--Esta teoría victimaria lo ha conducido de modo natural a interesarse por la figura de Jesucristo, víctima entre las víctimas, puesto que da su vida por el conjunto del género humano. -

-En efecto, pero mis conclusiones son contrarias a las que suelen extraerse a este respecto. Hasta ahora, la mayoría de los antropólogos (e incluso un teólogo como Rudolf Bultmann) había insistido en la semejanza entre los Evangelios y otros relatos para demostrar que la muerte y la resurreción de Jesucristo sólo era otro mito más. Tanto es así que se podría decir que la causa ya está vista. Hoy como ayer, la mayoría de nuestros contemporáneos percibe la asimilación del cristianismo a un mito como una evolución irresistible e irrevocable, porque apela al único tipo de saber que nuestro mundo aún respeta, la ciencia. Por más que la naturaleza mítica de los Evangelios no esté demostrada científicamente, lo será un día u otro. ¿Es realmente indudable todo esto? No sólo pienso que no es indudable, sino que lo indudable es que no lo es. La asimilación de los textos bíblicos y cristianos a mitos constituye un error fácil de refutar.

--¿Cómo? -

-En los mitos, las víctimas son siempre culpables, porque el relato está escrito siempre desde el punto de vista del engaño y la ilusión creados por el fenómeno victimario. Porque es culpable la víctima enjuga la violencia y accede a la categoría mítica. Sin embargo, en lo judaico y lo cristiano ocurre lo contrario: la víctima es inocente. Observe la diferencia entre Caín y Abel por un lado y Rómulo y Remo por otro. Remo es culpable, puesto que Rómulo es el fundador glorificado de Roma. En cambio, Dios pregunta a Caín: "¿Dónde está Abel, tu hermano? ¿Qué has hecho?". Dios acepta, es cierto, fundar el género humano sobre esta base del asesinato, pero se preocupa por la suerte de Abel, víctima inocente. Este rasgo es único. Sólo la Biblia "desviolentiza" lo sagrado. El cristianismo contradice de golpe los mitos.

--¿Cuál es, entonces, su definición personal del cristianismo? -

-La fe cristiana consiste en pensar que, a diferencia de las falsas resurrecciones, arraigadas de verdad en los asesinatos colectivos, la resurrección de Jesucristo no debe nada a la violencia de los hombres. Se produce inevitablemente tras su muerte, pero no inmediata, sólo el tercer día, y tiene su origen en Dios mismo.

--¿Cómo trastoca esto el orden anterior? -

-Al principio del cristianismo se encuentra un hecho esencial: todos los discípulos traicionan. Todos se ven arrastrados por el arrebato habitual que se produce contra las víctimas. Pedro representa el modelo del individuo que, en cuanto se sumerge en una multitud hostil a la víctima, se convierte también él en hostil... como todo el mundo. Y entonces todo cambia, la lógica arcaica se invierte, y los discípulos acaban por encontrarse no contra la víctima, sino favor de ella. Al contrario de lo que dice Nietzsche ("El cristianismo es la multitud"), la fe cristiana exalta al individuo, que resiste al contagio victimario.

--Para hacer más patente la diferencia entre mito y cristianismo, establece usted un paralelismo sorprendente en su nuevo libro. -

-He descubierto un asombroso relato legendario griego que habla de Apolonio de Tiana, el célebre taumaturgo del siglo II. Para poner fin a una epidemia, Apolonio señala para la vindicta popular a un mendigo repulsivo, pero completamente inocente. El desgraciado es lapidado y, una vez levantadas las piedras, se descubre en lugar del menesteroso a un espantoso monstruo que representa al demonio vencido, la enfermedad erradicada. La diferencia con el Evangelio salta a la vista. Es cierto que, al contrario que Apolonio, Jesucristo detiene la lapidación de la mujer adúltera diciendo: "El que de vosotros esté sin pecado, arrójele la piedra el primero". Sin embargo, la lección principal está en otra parte: lo que Jesucristo quiere combatir es el arrastre mimético. Es evidente que quien desencadena el asesinato colectivo tiene una responsabilidad más grande que los otros. Por eso el Levítico obligaba que dos testigos -los testigos de cargo- lanzaran las primeras piedras para que no testimoniaran en falso. El propósito de Jesucristo es trascender esa ley, lo que engendrará la puesta en cuestión del fenómeno victimario y, por lo tanto, sembrará el desorden entre el pueblo y provocará su propia ejecución. Para acabar de colocar el mito en el lugar que le corresponde, añadiré que Jesucristo no apela aquí a ningún poder sobrenatural: no realiza ningún milagro, es el pagano Apolonio quien lo hace.

--Por lo tanto, el arrastre mimético estaría en el origen de la violencia. ¿Mediante qué mecanismos? -

-El arrastre mimético, en el estadio colectivo, es la culminación del deseo mimético que nace en el estadio individual. En la Biblia existe una concepción desconocida del deseo y los conflictos. Entre los diez mandamientos ("No matarás, no robarás", no cometerás adulterio, etcétera), el décimo contrasta con los precedentes: "No desearás la casa de tu prójimo, ni la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada de cuanto le pertenece" (Éxodo, 20, 17). Este último mandamiento se pasa a menudo por alto, pero es extremadamente importante en la medida en que se dirige al más banal de los deseos, el más común y, en apariencia, el más anodino. Dado que ese deseo es el más común de todos, ¿qué ocurriría si, en lugar de ser prohibido, fuera tolerado e incluso alentado? La respuesta es evidente: la guerra sería perpetua en el seno de todos los grupos humanos. Se abriría la puerta a la famosa pesadilla de Hobbes, la lucha de todos contra todos. Por lo tanto, para atreverse a pensar que las prohibiciones culturales son inútiles, como repiten los demagogos de la modernidad, hay que adherirse al individualismo más desmedido, el que presupone la autonomía total de los individuos, es decir, la autonomía de sus deseos. Hay que pensar, dicho en otros términos, que los hombres se ven naturalmente inclinados a no desear los bienes del prójimo. Ahora bien, basta contemplar a dos niños o a dos adultos peleándose por una fruslería para comprender que este postulado es falso y que es el postulado contrario, el único realista, el que subyace al décimo mandamiento. Se considera que el deseo es objetivo o subjetivo; pero, en realidad, reposa sobre otro que valoriza los objetos, el tercero más cercano, el prójimo. Para mantener la paz entre los hombres, hay que definir la prohibición en función de esta temible constatación: el prójimo es el modelo de nuestros deseos. Es lo que llamo el deseo mimético.

--Se trata de una explicación implacable y severísima sobre nosotros, pobres humanos. -

-El cristianismo nunca previó triunfar. Ésa es su gran fuerza. Los primeros cristianos contemplaron incluso un fracaso muy rápido, de otro modo no habrían escrito el Apocalipsis ni creído firmemente en el fin del mundo. Al releer algunas palabras de Jesucristo, nos damos cuenta de que las relaciones más íntimas son las más amenazadas: "He venido a separar al padre del hijo", "No penséis que he venido a poner paz, sino espada...", "Yo he venido a echar fuego en la tierra, ¿y que he de querer sino que se encienda", etcétera. El cristianismo realiza una revolución única en la historia universal de la humanidad. Al suprimir el papel del chivo expiatorio, al salvar a los lapidados, al dar la otra mejilla, la fe cristiana priva de forma brusca a las sociedades antiguas de sus víctimas sacrificiales habituales. Ya no cabe dar salida al mal arrojándose sobre un culpable designado cuya muerte sólo procura una paz falsa. Al contrario, se toma el partido de la víctima al rechazar la venganza, al aceptar el perdón de las ofensas. Eso que supone que cada uno vigile al otro en relación con unos principios fundamentales, y que cada uno se vigile a sí mismo.


--Pero en un primer momento se produce un gran desorden. ¿Cómo explicar que el sistema de los valores cristianos haya podido triunfar? -

-La exigencia cristiana ha producido una maquinaria que funcionará a pesar de los hombres y sus deseos. Si todavía hoy, tras dos mil años de cristianismo, se sigue reprochando, y con razón, a ciertos cristianos que no vivan según los principios a los que apelan, es que el cristianismo se ha impuesto universalmente, incluso entre aquellos que dicen ser ateos. El sistema que se engranó hace dos milenios no se detendrá, porque los hombres se encargan de ello al margen de cualquier adhesión al cristianismo. El Tercer Mundo no cristiano reprocha a los países ricos ser su víctima, porque los occidentales no siguen sus propios principios. A lo largo y ancho del mundo, todos apelan al sistema de valores cristiano y, al final, no hay otro. ¿Qué significan los derechos humanos sino la defensa de la víctima inocente? El cristianismo, en su forma laicizada, se ha hecho tan dominante que ya no se le percibe. El cristianismo es la verdadera globalización.

Traducción: Juan Gabriel López Guix

Anonymous
12-31-2003, 07:50 PM
The Rationality of an Illusion.(an atheist views religion and the supernatural)
Humanist, July, 2000, by Taner Edis

In keeping with the policy of the Humanist to accommodate the diverse social, political, and philosophical viewpoints of its readers, this occasional feature allows for the expression of alternative and dissenting views on issues previously discussed within these pages.

MANY SKEPTICS, on occasion, enjoy a heated denunciation of religion. We rail against supernatural faiths, not just for their palpable falsity but for their sanctified cruelties, their crippled imaginations, and their all-too-common suspicion of human efforts to better our lives. All in all, religious belief seems at least irrational and perhaps a harmful habit our long-suffering species would best be rid of.

Being fairly described as a screaming atheist, I am inclined toward such a view myself. I also have a taste for the intellectually bizarre, spending too much time on creationist weirdness, demented apocalyptic fantasies, Islamic rulings on minutiae of our sex lives, and no end of paranormal feats and miracle tales. This is mostly amusing, but every now and then it gets too much and I have to let off some steam with a rant on the terminal stupidity and gross egocentricity of the human animal. Not that sophisticated, respectable religious thought is any better. Reading the work of religious academics is just as infuriating, as I watch them retreat from all substantive claims while saying God is still the ultimate cause behind it all. In the end, all that remains is metaphysical pontificating or a diffuse mysticism--a divinity which is merely differently ridiculous when compared to the fundamentalist Big Boss in the Sky.

Even so, I find I am ambivalent when it comes to whether I can, without reservation, recommend a godless life for most people. A divine reality is useless as part of an explanation of our world; an atheistic naturalism seems much more likely. But recommending a thoroughgoing naturalism is more than making a claim about the nature of our world. It also asks people to adopt a way of life that can sustain such a naturalistic view. In that case, we are no longer only arguing about what is true; we are also discussing questions of personal identity, of coping with an often obnoxious world, of what is good and how to live.

For someone with a strong atheist identity, such complications might not seem to change matters much. I, for one, cannot imagine myself as a believer. I grew up in an irreligious family in a secularist subculture. Today I work as a physicist and dabble in philosophy; both are disciplines in which infidels are as common as dirt. I simply do not have much incentive for faith. This is not to say my naturalistic views are immune to strain or that I find them especially helpful in moments of personal crisis. But even if it seems naive in this postmodern world, the notion of seeking truth and accepting what seems most likely remains too deeply ingrained. If the evidence and arguments point to a godless, accidental world, that settles the matter for me.

Atheist
12-31-2003, 07:59 PM
Who Made God?
An Atheological Argument from Design

The question "Who made God" is commonly used to argue against the existence of the sort of god traditionally believed in by Christians, Jews, Muslims, and many other monotheists. Strictly speaking, this isn't an independent argument because it is not offered on its own. Instead, it is used as a rebuttal to the claim that our universe is too complex and intricate not to have been designed.

According to this common theological argument, nothing so complex as the universe with all of its accompanying natural laws could possibly have occurred simply due to random chance; ergo, it must have all been designed and created by some being which believers label "god." This can only establish the existence of a creator god, but that is usually enough of a basis for many to then proceed with further arguments to show that a creator god must be the same god of their religion.

The response "Who made God?" can be used to point out an important flaw in the above argument: if the universe is too complex not to have been designed, then God is also too complex not to have been designed. A creator-god is never portrayed as something simple or, more importantly, something simpler than the universe. If this god is at least as complex as the universe, then it needs a designer and creator at least as much as the universe.

Believers will usually respond with one of a couple of common objections. The first is to claim that this creator-god has always existed while the universe has not; because the universe began to exist at some point, it requires a creator in a way that the god does not. Unfortunately, the assertion that this god always existed is unsupported and apparently unsupportable - it's just an assertion we have no particular reason to believe. The assertion that the universe "began" to exist is also problematic because time itself is a feature of the universe, and therefore the universe does not exist "in" time such that we can talk about a time "before the universe" or a time "after the universe."

Another objection raised by believers is the idea that their god is a "necessary being" and doesn't need a "creator." Unfortunately, this is also unsupported and unsupportable. There is no basis for such an arbitrary assertion, except to try to excuse their god from the same standards they wish to apply to the universe.

Moreover, both of the above excuses made for this god can be equally work for the universe. Why can't the universe be "necessary" or not need a "creator?" Why can't we say that the universe has "always" existed because there is no identifiable point in time when the universe did not exist? No one can say - after all, we really don't know enough about our universe or universes in general to make such judgments. Of course, we also don't have enough verifiable data of gods to make such judgments about them, either.

Another possible objection, also ad hoc in nature because it is only brought up in order to explain away this argument, is the idea that the "complexity" being discussed only applies to material things. God, being immaterial, is not subject to the same standards. This objection falters, however, because the same people offering it also typically believe in immaterial souls, thus leading to the unorthodox belief of our souls existing in parallel with this god rather than being creations of this god. Although someone could hold such a belief, it isn't one you will likely encounter; as a result, it is unlikely that this objection can be used consistently or successfully with the person's beliefs.

The question "Who made God?" does not quite suffice to prove that the traditional God believed in by Jews, Christians, Muslims, and others does not exist. It does, however, manage to show that one of the most common and popular reasons used to support belief in such a god is highly problematic and probably cannot serve as rational grounds for belief.

From: http://atheism.about.com/library/FAQs/arg/blatheo_design.htm

me
02-25-2004, 04:12 AM
If those who lead you say to you, 'See, the Kingdom is in the sky,' then the birds of the sky will precede you. If they say to you, 'It is in the sea,' then the fish will precede you. Rather, the Kingdom is inside of you, and it is outside of you. When you come to know yourselves, then you will become known, and you will realize that it is you who are the sons of the living Father. But if you will not know yourselves, you dwell in poverty and it is you who are that poverty.’
- (All the sayings of Jesus gathered form ancient sources and complied into a single volume for the first time. Compiled by Ricky Alan Mayotte) From "The Complete Jesus." (Pg 71) Jesus


did the church ever tell you jesus said that

Another Epitaph (194.83.69.3)
03-30-2004, 10:59 AM
I think something was lost in translation; when they say the Pope is God's representative what I think they actually mean is God's replacement.

Anonymous (66.81.152.220)
04-05-2004, 06:19 AM
Jesus es Dios se hiso hombre por amor a ti y a mi . para todo aquel que crea en en no se pierda el quiere darte vida eterna ahora! .LEAN LA BIBLIA ,Y LES RETO A QUE ANTES INVOQUEN HA DIOS EN EL NOMBRE DE JESUS; Y VERAN COSAS SOBRENATURALES ,Y EL PODER DE DIOS OBRANDO.


1:18 Porque manifiesta es la ira de Dios del cielo contra toda impiedad é injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia:

1:19 Porque lo que de Dios se conoce, á ellos es manifiesto; porque Dios se lo manifestó.

1:20 Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas; de modo que son inexcusables:

1:21 Porque habiendo conocido á Dios, no le glorificaron como á Dios, ni dieron gracias; antes se desvanecieron en sus discursos, y el necio corazón de ellos fué entenebrecido.

1:22 Diciéndose ser sabios, se hicieron fatuos,

1:23 Y trocaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, y de aves, y de animales de cuatro pies, y de serpientes.

1:24 Por lo cual también Dios los entregó á inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de suerte que contaminaron sus cuerpos entre sí mismos:

1:25 Los cuales mudaron la verdad de Dios en mentira, honrando y sirviendo á las criaturas antes que al Criador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

1:26 Por esto Dios los entregó á afectos vergonzosos; pues aun sus mujeres mudaron el natural uso en el uso que es contra naturaleza:

1:27 Y del mismo modo también los hombres, dejando el uso natural de las mujeres, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo cosas nefandas hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la recompensa que convino á su extravío.

1:28 Y como á ellos no les pareció tener á Dios en su noticia, Dios los entregó á una mente depravada, para hacer lo que no conviene,

1:29 Estando atestados de toda iniquidad, de fornicación, de malicia, de avaricia, de maldad; llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de engaños, de malignidades;

1:30 Murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes á los padres,

1:31 Necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia:

1:32 Que habiendo entendido el juicio de Dios que los que hacen tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, más aún consienten á los que las hacen.

infoman (infoman)
03-05-2005, 01:43 AM
JESUS CHRIST is the one true intercessor in all the Bible.

No one else can stand between God and man except the savior JESUS CHRIST. To pray to anyone else is not Biblical truth and a "waste of time."

JESUS told us how to pray.
Those instructions are what we are to follow "if you want RESULTS!"

No new testament disciple in the Bible ever prayed to anyone else. NO old testament follower of God ever prayed to anyone else but Jehovah God the Father.
Matthew 6:6
But thou, when thou prayest, enter into thy closet, and when thou hast shut thy door, pray to thy Father which is in secret; and thy Father which seeth in secret shall reward thee openly.

John 16:25-27 (King James Version)
King James Version (KJV)
25These things have I spoken unto you in proverbs: but the time cometh, when I shall no more speak unto you in proverbs, but I shall shew you plainly of the Father.

26At that day ye shall ask in my name: and I say not unto you, that I will pray the Father for you:

27For the Father himself loveth you, because ye have loved me, and have believed that I came out from God.

PS There is no purgatory, here is where paradise was(for old testament believers waiting for full redemption) and hades(hell)was in the center of the earth. Paradise is no longer necessary because Jesus made it possible for us to be 'born from above,born anew spiritually, born again given new spirits without spot or wrinkle no longer connected to eternal death so we can enter into heaven directly because of what Jesus did for us defeating satan death hell and the grave.
Hebrews 9:27
"And as it is appointed unto men once to die, but after this the judgment"

Luke 16:26-28 (King James Version)
King James Version (KJV)

26And beside all this, between us and you there is a great gulf fixed: so that they which would pass from hence to you cannot; neither can they pass to us, that would come from thence.

27Then he said, I pray thee therefore, father, that thou wouldest send him to my father's house:

28For I have five brethren; that he may testify unto them, lest they also come into this place of torment.

WE are told by Jesus not to call anyone on earth our spiritual father. (priests are not our fathers---the Bible clearly says all born again people are saints, priests and kings. Look it up in a concordance for yourself. Its in the Catholic Bible. There are no more priesthood levites above anyone else. The priesthood is no longer the same as a throwback to the Jewish old testament ways. Jesus now is our only high priest and we belong to the priesthood of all believers to rule and reign in life.
Matthew 23:8-10 (King James Version)
King James Version (KJV)

8But be not ye called Rabbi: for one is your Master, even Christ; and all ye are brethren.

9And call no man your father upon the earth: for one is your Father, which is in heaven.

10Neither be ye called masters: for one is your Master, even Christ.

More directions on prayer from Jesus in the Bible instead of following the religious traditions of men which Jesus hated.

Matthew 6:5-7 (King James Version)
King James Version (KJV)
"5And when thou prayest, thou shalt not be as the hypocrites are: for they love to pray standing in the synagogues and in the corners of the streets, that they may be seen of men. Verily I say unto you, They have their reward.

6But thou, when thou prayest, enter into thy closet, and when thou hast shut thy door, pray to thy Father which is in secret; and thy Father which seeth in secret shall reward thee openly.

7But when ye pray, use not vain repetitions, as the heathen do: for they think that they shall be heard for their much speaking."

John 16:26-27 (Amplified Greek Translation Bible)
Amplified Bible (AMP)
Copyright © 1954, 1958, 1962, 1964, 1965, 1987 by The Lockman Foundation

"26At that time you will ask (pray) in My Name; and I am not saying that I will ask the Father on your behalf [for it will be unnecessary].

27For the Father Himself [tenderly] loves you because you have loved Me and have believed that I came out from the Father."

We are told by Jesus we have been given the right and priviledge to "ask the FATHER in Jesus name" and he will give us what we ask if we ask (in faith believing) according to the word of God(which is God's will and testament to us)

John 16:23
And in that day ye shall ask me nothing. Verily, verily, I say unto you, Whatsoever ye shall ask the Father in my name, he will give it you.
John 16:22-24 (in Context)
John 14:14
If ye shall ask any thing in my name, I will do it.
John 14:13
And whatsoever ye shall ask in my name, that will I do, that the Father may be glorified in the Son.
John 16:26
At that day ye shall ask "in my name": and I say not unto you, that I will pray the Father for you:
John 16:25-27 (in Context) John 16 (Whole Chapter)
John 16:24
Hitherto have ye asked nothing in my name: ask, and ye shall receive, that your joy may be full.

1 John 5:12-16 (King James Version)
King James Version (KJV)
Public Domain
"These things have I written unto you that believe on the name of the Son of God; that ye may know that ye have eternal life, and that ye may believe on the name of the Son of God.

14And this is the confidence that we have in him, that, if we ask any thing according to his will, he heareth us:"

15And if we know that he hear us, whatsoever we ask, we know that we have the petitions that we desired of him.


IMPORTANT! Here Jesus clarifies you must speak to your problem and command it be removed in faith and not doubt in your heart then you have "WHAT YOU SAY".........
and believe you receive "WHEN YOU PRAY"(aloud) then you will have "what you say"!

Mark 11:23-26 (King James Version)
King James Version (KJV)
Public Domain
"23For verily I say unto you, That whosoever shall say unto this mountain, Be thou removed, and be thou cast into the sea; and shall not doubt in his heart, but shall believe that those things which he saith shall come to pass; he shall have whatsoever he saith.

24Therefore I say unto you, What things soever ye desire, when ye pray, believe that ye receive them, and ye shall have them.

25And when ye stand praying, forgive, if ye have ought against any: that your Father also which is in heaven may forgive you your trespasses.

26But if ye do not forgive, neither will your Father which is in heaven forgive your trespasses.

So who we pray to, how we pray, what we say, and praying in faith are all important according Jesus.
Wrong praying wrong speaking is the reason we dont see our prayers answered.

What Pleases God??? Faith pleases God.
Hebrews 11:6-8 (King James Version)
King James Version (KJV)
"But without faith it is impossible to please him: for he that cometh to God must believe that he is, and that he is a rewarder of them that diligently seek him. "
What overcomes the world? Faith overcomes the world.
1 John 5:4
"For whatever is born of God is victorious over the world; and this is the victory that conquers the world, even our faith."

How do we improve our faith? By reading and hearing the word of God.
Romans 10:17
"So then faith cometh by hearing, and hearing by the word of God.

happyperson (happyperson)
03-16-2005, 09:04 PM
Hey you shouldn't rely on KYV. It's not the true bible!!! Some versions are changed according to his needs. Try to buy a real one. Thank you. Bye
your sister in Christ

ultimate1 (ultimate1)
03-16-2005, 09:21 PM
happypeson,
The (KJV) King James Bible is the closest English translation there is the original Hebrew and Greek manuscipts. All the rest of the English tranlations pale in comparison except for the Amplified Hebrew and Greek.
Read the origianl Hebrew and Greek Interlinear texts and you will see.

What Bible do you prefer?
PS How old are you?
How long have you been a Catholic?

ultimate1 (ultimate1)
04-21-2005, 07:45 PM
GOD CREATED ALL MANKIND FOR INTIMATE RELATIONSHIP WITH HIMSELF WITH NO HINDRANCES OR MANMADE STUMBLINGBLOCKS.

JESUS CHRIST is the one true intercessor in all the Bible.

No one else can stand between God and man except the savior JESUS CHRIST. To pray to anyone else is not Biblical truth and a "waste of time."

JESUS told us how to pray.
Those instructions are what we are to follow "if you want RESULTS!"

No new testament disciple in the Bible ever prayed to anyone else. NO old testament follower of God ever prayed to anyone else but Jehovah God the Father.
Matthew 6:6
But thou, when thou prayest, enter into thy closet, and when thou hast shut thy door, pray to thy Father which is in secret; and thy Father which seeth in secret shall reward thee openly.

John 16:25-27 (King James Version)
King James Version (KJV)
25These things have I spoken unto you in proverbs: but the time cometh, when I shall no more speak unto you in proverbs, but I shall shew you plainly of the Father.

26At that day ye shall ask in my name: and I say not unto you, that I will pray the Father for you:

27For the Father himself loveth you, because ye have loved me, and have believed that I came out from God.

PS There is no purgatory, here is where paradise was(for old testament believers waiting for full redemption) and hades(hell)was in the center of the earth. Paradise is no longer necessary because Jesus made it possible for us to be 'born from above,born anew spiritually, born again given new spirits without spot or wrinkle no longer connected to eternal death so we can enter into heaven directly because of what Jesus did for us defeating satan death hell and the grave.
Hebrews 9:27
"And as it is appointed unto men once to die, but after this the judgment"

Luke 16:26-28 (King James Version)
King James Version (KJV)

26And beside all this, between us and you there is a great gulf fixed: so that they which would pass from hence to you cannot; neither can they pass to us, that would come from thence.

27Then he said, I pray thee therefore, father, that thou wouldest send him to my father's house:

28For I have five brethren; that he may testify unto them, lest they also come into this place of torment.

WE are told by Jesus not to call anyone on earth our spiritual father. (priests are not our fathers---the Bible clearly says all born again people are saints, priests and kings. Look it up in a concordance for yourself. Its in the Catholic Bible. There are no more priesthood levites above anyone else. The priesthood is no longer the same as a throwback to the Jewish old testament ways. Jesus now is our only high priest and we belong to the priesthood of all believers to rule and reign in life.
Matthew 23:8-10 (King James Version)
King James Version (KJV)

8But be not ye called Rabbi: for one is your Master, even Christ; and all ye are brethren.

9And call no man your father upon the earth: for one is your Father, which is in heaven.

10Neither be ye called masters: for one is your Master, even Christ.

More directions on prayer from Jesus in the Bible instead of following the religious traditions of men which Jesus hated.

Matthew 6:5-7 (King James Version)
King James Version (KJV)
"5And when thou prayest, thou shalt not be as the hypocrites are: for they love to pray standing in the synagogues and in the corners of the streets, that they may be seen of men. Verily I say unto you, They have their reward.

6But thou, when thou prayest, enter into thy closet, and when thou hast shut thy door, pray to thy Father which is in secret; and thy Father which seeth in secret shall reward thee openly.

7But when ye pray, use not vain repetitions, as the heathen do: for they think that they shall be heard for their much speaking."

John 16:26-27 (Amplified Greek Translation Bible)
Amplified Bible (AMP)
Copyright © 1954, 1958, 1962, 1964, 1965, 1987 by The Lockman Foundation

"26At that time you will ask (pray) in My Name; and I am not saying that I will ask the Father on your behalf [for it will be unnecessary].

27For the Father Himself [tenderly] loves you because you have loved Me and have believed that I came out from the Father."

We are told by Jesus we have been given the right and priviledge to "ask the FATHER in Jesus name" and he will give us what we ask if we ask (in faith believing) according to the word of God(which is God's will and testament to us)

John 16:23
And in that day ye shall ask me nothing. Verily, verily, I say unto you, Whatsoever ye shall ask the Father in my name, he will give it you.
John 16:22-24 (in Context)
John 14:14
If ye shall ask any thing in my name, I will do it.
John 14:13
And whatsoever ye shall ask in my name, that will I do, that the Father may be glorified in the Son.
John 16:26
At that day ye shall ask "in my name": and I say not unto you, that I will pray the Father for you:
John 16:25-27 (in Context) John 16 (Whole Chapter)
John 16:24
Hitherto have ye asked nothing in my name: ask, and ye shall receive, that your joy may be full.

1 John 5:12-16 (King James Version)
King James Version (KJV)
Public Domain
"These things have I written unto you that believe on the name of the Son of God; that ye may know that ye have eternal life, and that ye may believe on the name of the Son of God.

14And this is the confidence that we have in him, that, if we ask any thing according to his will, he heareth us:"

15And if we know that he hear us, whatsoever we ask, we know that we have the petitions that we desired of him.


IMPORTANT! Here Jesus clarifies you must speak to your problem and command it be removed in faith and not doubt in your heart then you have "WHAT YOU SAY".........
and believe you receive "WHEN YOU PRAY"(aloud) then you will have "what you say"!

Mark 11:23-26 (King James Version)
King James Version (KJV)
Public Domain
"23For verily I say unto you, That whosoever shall say unto this mountain, Be thou removed, and be thou cast into the sea; and shall not doubt in his heart, but shall believe that those things which he saith shall come to pass; he shall have whatsoever he saith.

24Therefore I say unto you, What things soever ye desire, when ye pray, believe that ye receive them, and ye shall have them.

25And when ye stand praying, forgive, if ye have ought against any: that your Father also which is in heaven may forgive you your trespasses.

26But if ye do not forgive, neither will your Father which is in heaven forgive your trespasses.

So who we pray to, how we pray, what we say, and praying in faith are all important according Jesus.
Wrong praying wrong speaking is the reason we dont see our prayers answered.

What Pleases God??? Faith pleases God.
Hebrews 11:6-8 (King James Version)
King James Version (KJV)
"But without faith it is impossible to please him: for he that cometh to God must believe that he is, and that he is a rewarder of them that diligently seek him. "
What overcomes the world? Faith overcomes the world.
1 John 5:4
"For whatever is born of God is victorious over the world; and this is the victory that conquers the world, even our faith."

How do we improve our faith? By reading and hearing the word of God.
Romans 10:17
"So then faith cometh by hearing, and hearing by the word of God

gawain (gawain)
06-28-2005, 03:19 AM
Folks, nobody reads long posts, please bear in mind.

Mel Gibson is a Radical Right fundamentalist raised in a cult. His movie is historically inaccurate, offensive, & wallows in violence. See http://www.hnn.us/articles/3858.html

smyrna
08-21-2006, 09:05 PM
gawain,
Based on your comments, you can say the same thing about the Bible.